jueves, 1 de octubre de 2009

Un Beso, emociones al encuentro.

Un beso sin emoción es de poco aprecio. Un beso escaso de sentimiento es el veneno frívolo para el entierro.
Por lo inesperado y todo lo que implica darte un beso a ti, las emociones que rebosan y toman su lecho en el ser, mi ser, para notar esos simples labios, endulzados y guiados por los mismos sentimientos, volviéndolos en conectores a tu ser, a todo lo que implicas, que no solo eres cuerpo, y que tú, sin tus emociones hacia mi, yo seria nada.

Por eso lo bueno de las situaciones y sus emociones, sean cuales fueran, crean esbozos a sentimientos, los que se llevarán acoplados a los besos, los que andarán resaltando cada pensamiento, exaltando ese momento y posiblemente llevarlos en el recuerdo.

La amalgama de cada una a las que beso, manteniendo en mis recuerdos… algunos pocos de piquito; fungidos en lo rapidito, para seguir avanzando y no interrumpir nuestro brindis seguido. Muchos intensos esgrimidos por las lenguas, manteniéndonos en las tinieblas, y la verdad, sin importar quienes nos vean.

Hasta aquellos besos que no son hechos, la esperanza que siempre llevo por las que intento sin éxito y, que en cierto día circunstancial se podrían dar… apreciando mucho más el avasallamiento a ese momento…

Emociones tan intensas, nos llevan a lo inmenso regocijo o a lo más frío, pero igual tan sustanciales, que viviendo sabes que estas.