miércoles, 27 de enero de 2010

El regalo

Una tarde tranquila, termine de almorzar y sin nada planificado y con las ganas tendidas en su paciente tranquilidad, escuchar mi celular en el cuarto aledaño, me acerque a ver y… era ella; varios días tenia queriendo verla, me alegró mucho ver su llamada, conteste y ella en forma pausada me dijo para salir más tarde; se me hizo el cielo…

Siendo la hora fui a recogerla, creí que estaría lista pero parece que tenía que atender algunos asuntos, pasaron unos momentos y salio dirigiéndose rápido al carro. En el transcurso la noté un poco diferente, pero, a pesar de eso normal a mi vista.

Íbamos a cenar parrillada, pero antes ella quería ir a una farmacia para comprar unas pastillas… llegamos y me dijo:

“Porsh favor, cóonpra Nadiridina, Sheohptan y Magnesol”

Waaaa!, ¿que me ha dicho? Fue lo primero que pensé… por lo menos entendí una de tres, jejeje, “Que te compre ¿que?” fue mi respuesta… la lleve hacia la puerta y ella me dijo:

“Bramihiina, Theodhan y Marnesol”

¿Marnesol? Mmm me quede pensando… “Me podrías repetir una vez mas” le dije

“Rhanitidhina, Tiothan y Magnesol”

“Ok, ahora si te entendí”, fui a la señorita que atendía y le pedí las tres pastillas…

“¿Ranitidina, la pastilla de cuantos miligramos?” me pregunto… “ahhhh este… mmm” y aca mi pequeña dijo, la más fuerte.

“¿Tioctan, de cuantos miligramos?” volvió a preguntar, a lo que vino la misma respuesta, la más fuerte,…
y magnesol, no tenían… 

Ella estaba de boleto (de reunión en reunión)… pero aparentemente lo disimulaba bien… hasta que hablaba… jeje

Compramos y fuimos al restaurante. Nos sentamos hablamos un rato y vino el tema… muchas veces quisimos encontrarnos, pero siempre pasaba algo que impedía que esto se diera; ya un buen tiempo atrás, yo le había comprado un librito y por esas circunstancias no le pude haber entregado.

Llevaba el libro en el bolsillo del pantalón, era pequeño, le dije que como la vez pasada había hablado del tema, pues yo intrigado, le compre para que completase o refuerce las ideas que tenia con eso. Le dí el libro y se quedó totalmente sorprendida por el regalo, más que por el mismo libro fue por el hecho de recibir un regalo,… no se lo esperaba….

En ese instante su rostro cambió totalmente, estaba iluminado y sus ojos brillosos. Su impresión fue grata… aquel rostro que puso me puso nervioso, nunca la había visto tan hermosa como en ese instante, mi sorpresa y admiración me confirieron el evitarle la mirada, nunca olvidaré esa cara, y aunque quisiera reencontrártela… nunca se te volvió a repetir…

La contrariedad del instante, tu estado en el que estabas… fullerias que sin pensar nos pueden sorprender con algunas luces ingentes de la vida…


2 comentarios:

  1. q bello... =( al menos ella te dio las gracias...una se mata buscando "ese" brillo. y nojoda...¬¬ me conformo con q le brillen los ojitos u.u

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  2. Los recuerdos... misma vida, quisiera volver a repetirla... y tambien digo :D que bueno que siga...

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