sábado, 27 de febrero de 2010

"Nublado Cálido"

Últimamente ando relativamente perdido, y simplemente la llame para pasar unos momentos. Ella, la que conocí de pura casualidad en una noche tibia y negra, sus ojos rasgados, su mirada cargando su propio reto.

La llevé a comer algo ligero y luego a tomar un par de cócteles, el lugar era conocido por ambos cada cual en sus respectivas salidas, te exprese mi intriga, mis extraños temores ante el mundo vertiginoso por sus momentos de parto, tú perdida no comprendías bien, más si tenias noción por las películas que a su manera tratan de descifrar lo venidero.

“Mantenernos en el hoy y ahora, con la alegría para cada instante… es lo único que te pediría, no aferrarse a nada y tener la certeza que nada tiene fin en  esta constante evolución” Fue lo que te dije sin tener la seguridad de que me entenderías.

Tú aún preocupada me dijiste: “Ahora comparto tu angustia, pero… si tienes la respuesta… ¿Por qué te preocupas tanto?”

“Creo solo es un lapso…” te dije. Sin más te acercaste y me tomaste la cara con ambas manos, yo un poco sorprendido con tu reacción, pero sabiendo que tal vez era lo mejor; te acercaste a mis labios y con tus ojos cerrados empezamos a besarnos, después de un buen rato sonriente y alegre me dijiste:

“¡Tienes la respuesta!”


Salimos corriendo del lugar, muy sonrientes, en esta segunda noche que nos veíamos, noche nublada pero calida, noche que a sus horas pasaría a rodearnos con una neblina, noche de ensueño que nos acurrucaría amenamente en su respiro. Sentir el aire, sentirte a mi costado, sentirte…

Yo en mi interior me sentí bien sobre todo por ese apoyo que me diste, me sentí más tranquilo y ahora acompañado avanzamos tomados de la mano a un lugar solitario para después de todo despertar y continuar con los días ajetreados, pero sin olvidar lo simple y por momentos difícil…  Siempre Alegres.

jueves, 25 de febrero de 2010

"Extraños momentos"

Los días se vuelven extraños, el tiempo  muestra sus rezagos extraños consumiéndome mientras veo al resto y me pregunto si estarán pasando por lo mismo.

Mis despertares en la noche sin poder reconocer donde me encuentro, lugares ajenos a lo que creo que es solo un sueño y que pronto espero despertar, pero nada…, sigo sin reconocer en la oscuridad aquellas siluetas, sigo sintiéndome un extraño hasta en mi propio cuarto, segundos en los que creo que la pesadilla a de terminar.

Miro los recuerdos por momentos, te veo, a ti y a muchas otras… y me pregunto si solo el recuerdo basta para sentirme satisfecho… Ahora lejanas, sé que no debo aferrarme a aquellos recuerdos, ni pensar en traerlos para hacerlos presentes… Nostalgia que empaña mis ideas, frió que carcome algunos días, intranquilidad por algo palpable.

Retornar a la Paz conmigo mismo…  los momentos sin seguir el bullicio exterior, sin las ansias aquellas por las que a veces me pierdo. Deje de buscarte, deje de verte, deje mi camino… muleteando para seguir avanzando sin rumbo cierto, de atavíos me fui cubriendo y después de todo… verte… VÉRTIGO, mi caída, mi encuentro de mundos, pasado presente y futuro, y tan solo con verte, sin palabras entre nosotros, nuestras miradas que no se encontraban una a la otra, dejarte pasar y sin más… regresar a las desquiciadas nauseas de esta etapa de cambio de tiempo.


martes, 16 de febrero de 2010

El Anciano: "Lágrima y sonrisa. Atadura 2"

Desperté algo cansado, no recuerdo mucho el sueño de hoy, pero sentía que no era agradable… una vaga imagen me vino... una persona extraña caminando a mi costado, y yo, totalmente paralizado y asustado. Me dirigí al comedor, y en la mesa ya estaba el desayuno y una hoja de encargos, mis hermanos habían salido a sus quehaceres diarios y yo… solitario a tomar el desayuno, la verdad… estaba a gusto… y en pleno desayuno, recordé la historia del anciano de cuando era joven y como el estornudo repentino terminé para dirigirme con la misma velocidad a la casa del anciano.

Llegué un poco cansado y él… tranquilo meciéndose en su silla sin brillo. Me acerqué a sentarme en las gradas y una vez sentado, el me dijo muy sereno y con ese respaldo de grandeza por la sabiduría:

“Mi amigo, esto que te voy a decir lo aprendí muchos años después que mi amada murió.

Cada acción que hacemos genera una respuesta, los pactos, juramentos y cualquier tipo de promesa generan hilos que nos unen a ellos y a las personas, cada cual son su diversa magnitud… esto nos ata a esas situaciones, momentos, personas… y nos ligamos a eso no solo por esta vida, sino también por las que siguen.

Ella siguió acercándose a mí en mis sueños por varios años, pero una vez que supe esto de las ataduras, sabía que tenia que dejarla libre y ella a mí, entonces, en una noche en la que se me acercó le dije:

-Hemos vivido lo mejor, pero cada uno tiene que seguir con su rumbo, tal vez nos veamos en otra vida, pero ahora, deshago toda atadura que tengo con tigo para que puedas seguir libre en tu proceso de evolución.-
 
Ella me abrazó y le sentí su pena, pero a la vez le sentí su alegría porque era lo mejor y luego me dijo:

-Yo también te dejo libre-

Y se fue elevando, alejándose de mí.”

Yo, al oír su historia quedé un poco desconcertado y me preguntaba… ¿Y porque la sonrisa?

“jeje… el día anterior, viendo la puesta del sol, recordé que hace un año ella me visitó; se quita la atadura, pero no se olvida” me dijo sonriendo y con una escueta risa. “Ella estaba totalmente radiante, con una aureola en su cabeza que si te fijabas bien notabas que giraba a gran velocidad, ella estaba con un traje blanco que emanaba ciertos destellos de luz, su pelo suelto y algo largo. Me dio las gracias, hablamos un laaargo rato, entre eso me dijo que encarno en un cuerpo más sutil y que el lugar donde estaba era hermosísimo. Bueno, como veras, todo sigue… y me siento alegre.”

Tras su relato yo me quedé muy sonriente contagiado de su alegría, y regresando al momento, me di cuentas que las horas habían pasado y que tenia que realizar varias encargos en mi casa, ni modo… Me despedí y me dirigí a mi casa corriendo bien alegre…


El Paso

Me diré que la muerte no es el fin, no es el comienzo,... ¿Es solo un camino?... me alejaré de mi cuerpo frío, pálido y sin vida, y veré que estoy en otro, en uno donde puedo ver por unos instantes todas mis vidas anteriores a esta,… el tiempo solo es de cinco minutos, ahora este cuerpo deja de ser, tambien desaparece… mi conciencia está algo despierta y noto que estoy aún con la forma de mi cuerpo en vida,  pero nada se ve igual…. Puedo atravesar las paredes y de hecho, tampoco las siento igual, no me siento igual,… un instante de pánico, un instante atemorizante por su grado de conmoción que me está provocando, sé que debo controlarme,… mi quietud regresa… Aquel corto lapso de desequilibrio atrajo varios seres muy extraños hacia mí, estaban merodeando alrededor mío, pero ahora yo en mi calma no les soy interesante… Sigo con mi forma humana, con mi apariencia física de mi última vida… sigo recordando lo que hice en esta última vida y muy vagamente lo que hice en las anteriores… será que ¿aun no estoy muy despierto?

Tengo entendido que en este cuerpo astral, el Papa Pio XXII solo se mantuvo cinco minutos por los muchos rezos que se hizo por él… tengo entendido que si despierto más mi conciencia… podré seguir, caso contrario pasaré muchos años por acá…

viernes, 12 de febrero de 2010

El Anciano: "Lágrima y sonrisa. Atadura 1"

Viendo el atardecer… costumbre que hoy se embadurnó de nostalgia.
Sentado yo al costado del anciano, con nuestros ojos reflejando el horizonte turbio cuando el sol, antes de terminar de pestañar, daba su despedida para reencontrarnos en un siguiente día. Mi sorpresa fue al ver una lágrima bajando por su mejilla la que fue variando su rumbo al encuentro con su sonrisa.
…Él no se encontraba triste, por el contrario, parecía muy satisfecho…

Viento… agradable y tan frecuente nos daba suavemente, sólo con la fuerza necesaria para movernos un poco el pelo y sentir ese frío que no llega al punto de congelarnos. Yo, intrigado ante aquella lágrima fugitiva.

“Hace mucho tiempo atrás,… con la dulzura del primer amor, y con esa misma dulzura con la que volamos sobre nubes similares a este atardecer, desplegándonos entre matices naranjas y azules, en mantos de juramentos y deseos, en expresiones para que todo sea eterno... con nuestra fascinación aventurera que de inocencia vivía.” Me dijo mientras su rostro continuaba dando la despedida a aquel gigante de luz, y luego del breve silencio continúo.

“Su despedida fue repentina, su marcha para volar sola a sus siguientes travesías, lugares a los que yo todavía no debía pasar. Aún la veía en sueños, aún la sentía junto a mí andar y aún creía que la podía tocar…” Dijo tranquilo y con un ligero jolgorio continuó “Su astral me abrazaba y me arrullaba”, con una ligera pena prosiguió “Sentirla, a veces me alegraba pero por lo general era lo contrario, mis noches eran tristes y muy desoladas, mis llantos eran el canto nocturno que me acurrucaba bajo el brillo de la luna… y sin querer… fui produciendo lo mismo en ella…”

“Mi pequeño amigo, ten cuidado con las ataduras que tengas. Alégrate que todo tiene su continuación y a la siguiente verás porque me siento feliz, pero por ahora me retiro a descansar.”

Se levanto dando un gran bostezo y estirando sus brazos, luego bajo un brazo para frotarme la cabeza en muestra de afecto y diciendo “Ya nos vemos” pasó a entrar a su casa acompañándose del rechinar de sus maderas mientras caminaba. Yo me quede un rato sentado, viendo el cielo cada vez más oscuro y estrellado, sintiendo el viento cada vez más como un cómplice respaldándome rumbo a mi casa, escoltando mi inquietud frente a la historia esperando que continuara… el siguiente día.


lunes, 1 de febrero de 2010

A ti regresaré

Te dejo, pero no te me pongas triste que es solo tiempo…,
un tiempo corto…
Voy a ir con el viento por un camino trazado y por momentos te olvidaré…
y es que… en esos momentos…,
los que me hacen olvidar de todo lo que me rodea cuando estoy a tu presencia…
Me sentiré libre, nuevo, sin ataduras ni presiones… me sentiré diferente ante cada una de las ciudades abriendo los ojos y así compararte, viendo que no hay mejor lugar como el hogar.

Te dejare solo por un momento mi tierra querida, pero recuerda que como tantas otras veces, 
a ti regresaré.

Viajes, generalmente me renuevan; cada aventura, cada aprendizaje, experiencias buenas o malas que siempre son para contar… Ahora iniciando nuevamente otro, me pongo a recordar varios anteriores y presiento que este es fundamental.

Sentir el aroma fragancioso los lugares y sus mujeres, ir pasando por su ambiente e ir inspirando la refrescante sutileza de su vida…

Recordé un viaje en particular y me pregunté si en esta ocasión se daría alguna situación tan especial como aquella; bastante inesperada, muy deseada, con muchos baches nostálgicos pero, tan rica en todo sentido que me sentí tan satisfecho por haberla tenido. Ahora quisiera ser nuevamente sorprendido, bueno fuera con la misma magnitud y felicidad como aquella vez y si hay ironía, volver a esquivar los desaciertos del sendero que nos tiene el tiempo refrendado en el destino.
 
 

... Iré...

Quisiera… encontrar una princesa bañada en dulzura y
en su miel refrescarme,
en su piel depositarme y
de sus besos deseosos emborracharme

Voy a caminar por las calles ajenas viéndote venir
Y con tu aroma distinguirte
con tu mirada reflejarme
Y con tu sonrisa hablarte

Entraré en tu cuerpo y en tus sueños
Me arrullaras cual niño para yo en ti refugiarme
Despertaras un rayo de luz en mi con tu alegría
Y así Del mundo alejarme

Iré envolviéndote al notar tu delicadeza
Iré liberando tu pelo al sentirte prisionera
Iré jugando con tus senos que de calor se impregnan
Tomándote por toda la noche iré llegando a tu misma esencia.