jueves, 20 de mayo de 2010

Espada plateada de fuego azul


Caminando por la calle, yo de la mano de mi amada, mi gran amiga Alirssi, junto al anciano acompañándolo en su trayecto a casa y sobre todo para nuestra acostumbrada vista al horizonte para ver como va cayendo el sol en su sueño.

-¡Cuéntenos una historia anciano! Dijo Alirssi muy emocionada.
-jejeje, a ver…, una historia. Primero les hago recuerdo que el mundo es más de lo que puedan captar nuestros ojos. Dijo con su mirada un poco ceñida a nuestro camino. Bueno, hace muchos años cuando era joven…

-Ufff, le interrumpí para luego de hacer mi broma y sobándome con mi mano derecha mi cabeza, decirle –ehmmm, jeje, lo siento. Y con una sonrisa continúo diciendo.

-Yo vivía en otro país, en un pueblo rodeado de árboles que alfombraban los cerros con su color verde, y un río cristalino tan transparente como el buen aire, ese río que a pesar de ser muy amplio adornaba como listón con su recorrido a ese bosque. Como es mi costumbre, yo me interne en una mañana en el bosque, no caminé mucho, pero me perdí… no lograba hallar la dirección correcta que me condujese al pueblo.

Decidí sentarme y empezar a meditar después de tanta caminata. En ese entonces yo ya tenia una dieta vegetariana y tenia varias cosas aprendidas de la vida. Me puse a pensar en esta vida, que es lo que debería hacer con todo lo que sabia, cual era mi misión o hacia donde debería enfocarme… Pensaba y pensaba… La luz del sol me estaba dando en el rostro, el medio día había llegado,…al menos eso pensé… Una persona me indicaba que abriera los ojos, con una voz algo seria y tranquila. Mi primera respuesta fue de sorpresa, yo no había escuchado ningún paso que me indicase que alguien se acercaba…
Abrí los ojos y ví a una persona de pie delante de mí, su color de piel era casi tan blanca como la luz que ahí rodeaba, la que creía que era del sol…

-¿La luz no era del sol? ¿No era de medio día? Preguntó Alirssi bastante inquieta. Ella siempre era así de directa cuando se expresaba, bien analítica antes de dar una respuesta o de mandar la misma pregunta, pero a ella, a pesar de todo… siempre la veía con esa alegría que sale desde el corazón.

-Pues no…, y quede tan sorprendido como tú cuando me di cuenta que algo estaba ahí iluminando todo… y ese algo no era el sol. Bueno, vi a esa persona y a todo mi entorno tan iluminado que le pregunté mirándole a los ojos “¿Quién….” No pude terminar la pregunta, era la primera vez que veía unos ojos que expresaran tanto amor en una sola mirada.

-¿Después volviste a ver ojos que expresaran la misma cantidad de amor? Preguntó Alirssi.

-Si, como les dije, eso fue cuando era joven

-Ufff! Expresión que no se dejo esperar por mi.

-jejeje, si... ufff, y en ese lapso de ufff logré ver varias veces ojos de distintos seres que expresaban tanto amor con la mirada y de igual forma desde el corazón. Bueno, este ser, le digo ser porque no era humano. Era un ser más elevado. Este ser me dijo con la boca cerrada...
-Estira tus manos hacia delante, se te va a entregar algo.
-¿Con la boca cerrada? Preguntó Alirssi.
-Exactamente, sin ni siquiera mover los labios, y es más creo que hasta ni respiraba...
-¡¿Qué? No puede ser!
-Pero,… así fue, el me transmitía sus pensamientos directamente a mi mente…
-Ohhhh!!!! Les dije mirándoles a sus caras mientras les sonreía.
-jajaja! Lanzo una risa el anciano a mi chacota, y luego continuó. Yo no me acerqué a él, di un paso con mi pié derecho y por instinto, apoyé mi rodilla izquierda al suelo, mis brazos los estire con las palmas de las manos mirando hacia arriba y agaché la cabeza. No sé exactamente por qué hice eso, pero luego de unos segundos sentí un peso que sostenían mis manos, no era mucho su peso, pero si sentía que estaba un poco frío.
-¡¿Qué era, que era?! Preguntamos los dos muy entusiasmados.
-Mi curiosidad también era grande por lo que fui levantando la cabeza hasta ver que era lo que habían colocado en mis manos. Nadie se había acercado a mí, el ser mantenía su distancia.
-¿Y que era?
-Lo que me habían entregado tenía un fuego azul en su entorno, pero no me quemaba. Era una espada, era de color plata, de estilo romano, pero mucho más vistosa.

Esta vez no me salio ningún “Ohhh”, estaba sorprendido e impactado por la historia narrada por el anciano. Pero si dije muy ansioso. -¿Y luego?

-Yo no estaba seguro de lo que pasaba, sorprendido viendo la espada en mis manos, me levante y volví a ver al ser, y me dijo:

-Es una espada de las huestes de San Miguel Arcángel, la vas a emplear en diversos momentos de tu vida, no te preocupes,  se te va ir indicando en sueños el como hacerlo.

Luego de eso ese ser se marcho, la luz fue desapareciendo y la espada se fue volviendo invisible.
-Guarda la espada. Me dijo el ser al que ya no veía. Le hice caso y siguiendo mi instinto guardé la espada en mi espalda, como si tuviese ahí su funda.

-¡Wooow…! Dijimos Alirssi y yo, sin salir de la impresión y el entusiasmo que nos tenía sobre acogidos.

Vamos descubriendo nuevos horizontes, pero hoy llegamos a la esquina donde cada cual toma los cortos pasos para llegar a sus casas. Me despedí de Alirssi que vivía frente a la mía, y me despedí del anciano que continuaría su camino hasta llegar a la suya…
La noche tranquila y ligeramente fría nos acompañaría para dar vueltas a la historia, esperando algún día poder pasar algo similar.


2 comentarios:

  1. wooooow...!! Creo que todos tenemos algo que representa la espada...
    Que profesion tiene el anciano??
    Saludos! :D

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  2. Hi Yeni.
    :D El anciano en sus épocas juveniles estudio la carrera diplomática.
    Más me estoy proyectando a su camino venidero...
    Hay varios puntos del anciano que poco a poco van a salir, y en el momento indicado... esto era necesario para la siguiente semana.
    Gracias.
    Nos vemos

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