domingo, 16 de mayo de 2010

Solo Tu


Desperté y en un instante me levante, hoy tengo que verte… Salí de mi casa con todo mi programa para este día, tú… no estabas hasta la noche… te llamé y las típicas y cursis frases que nos dábamos… la verdad que no se como habíamos llegamos a esa costumbre… bueno, el día continuaba.

La señora no tenia cambio, 1er lugar donde estaba y yo solo tenia billetes grandes… la señora salio de su establecimiento a buscar el cambio, después de 15 minutos regresó diciéndome que no logro conseguir censillo para el vuelto… deje las indicaciones y le dije que regresaría al día siguiente para pagarle, dejándole unas cosas como garantía. Ella me conocía, vivía por mi casa, así que no se hizo problemas…

Se me fue el tiempo… fui al siguiente lugar, irónico estaba cerrado, pero el teléfono estaba en su anuncio publicitario… a llamar mas tarde…

Creo que el tiempo se acomodo, estoy en mi tiempo otra vez… llegue al tercer lugar… aquí si tenían cambio, que bueno… pero, una niña atendiendo, nada confiable ya que tenia que anotar varias cosas… Hay, pensé, pero, que se le iba a hacer, ahora al cotidiano trabajo…

Ya era de noche, hora de verte… ¡YA ERA HORA! muy entusiasmado salí, y la lluvia que tenia todas las calles torrentosas y ahuyentando a los carros, que se mostraban temerosamente… Desde varios días atrás te había invitado a cenar, te debía de ir a recoger, pero no existían rastros de carros libres… decepcionante… te llamé y te tuve que someter a encontrarnos en el lugar, fui caminando mientras mi traje y yo totalmente bañados pensábamos que el día terminado 3 en el calendario, era de muy mal agüero, aunque a ti te dijera todo lo contrario…

Llegué y estabas con la copa de vino casi terminada, yo apenado dejé mi saco empapado sobre una silla, te mire algo avergonzado, pero tu con tu sonrisa comprensiva te acercaste y me abrazaste mirándome a mis ojos muy alegremente, te miré, y algo mas tranquilo te dije suavemente “Feliz Cumpleaños” mientras nos acercábamos al beso inminente.

La cena fue buena, parecía que la noche se pondría mejor, salimos y el rumbo era tu casa.., pero vaya, la lluvia no cesaba y las calles ausentes de carros se veían, … tengo que comprarme algún medio de transporte, interiormente me decía, tal vez una motocicleta como Myself… Caminamos abrazados hacia la esquina esperando tener más suerte con la transversal. Llegando, un carro pasó a toda velocidad, con lo que nos dejó aun más mojados,.. creo que tu alegría se iba opacando, levanté tu rostro para que me veas, tu esperando totalmente tranquila; verte bajo la lluvia tan hermosa me corto las buenas palabras,… solo te dije “te tengo sorpresas llegando a tu casa”, tu sonreíste y me dijiste “si a mi,… solo tu importas, nada más me hace falta en este momento”

¡Wow!, me dejaste frío… Los besos bajo la lluvia, ahí mismo haríamos lo que más tarde vendría… según mis planes… pero un carro paro a nuestro costado y toco la bocina… grgr que oportuno, pensé.

Una familia, los padres sentados adelante y dos niños atrás, nos preguntaron si queríamos un aventón, mi amada respondió afirmativamente, indico la dirección, y tuvo la respuesta que no había pasada para esa zona, los puentes estaban colapsados por los cauces, luego ofrecieron su casa,… familia muy atenta…, con tu alegría y tu grata sonrisa aceptaste la amable invitación, no te dije nada… con tal… era tu cumple.

Llegamos y lamentablemente no tenían una habitación para huéspedes, querían sacar a uno de sus hijos de sus dominios, lo que pedimos no se diese, y que en los muebles podríamos estar sin problemas, nos miraron serenos y aceptaron, nos invitaron uno tasa de té y se retiraron, nos acurrucamos al pie del mueble más largo, frente a la pequeña chimenea que se encontraba tímidamente encendida.

Mientras nos encontrábamos contemplando aquel pequeño fuego y ya sin más remedio… te dije lo que tenía preparado para la noche, desde las flores, los mariachis y la torta con champagne que irían llegando desde cierta hora. Me miraste y susurrándome me dijiste nuevamente “Solo tú me importas”. Unos besos más nos dimos,…no se imaginen más que nada más paso, se respetó al lugar… y bueno, nos quedamos dormidos…

Al día siguiente, luego del desayuno invitado por nuestros amables anfitriones que no aceptaban el arsenal de "No" que les mandamos, nos fuimos cada cual a su casa, día laboral que se nos venía… En la noche me contaste que las flores las dejaron en la casa de alado y la torta posiblemente se fue al igual como vino, los mariachis ni se asomaron… según te contaron.


4 comentarios:

  1. Recuerdos... cierta nostalgia que me acoge, pero a la misma vez, una alegria que responde...

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  2. Igual fue una buena noche...
    Que mas que un solo tu me importas...
    Muy lindo!!

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  3. Este ya te lo habia leido por ahi! pero es uno de mis favoritos :) besitos (esoooo ya tienes mas seguidoras!) xD

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  4. Días que no se hacen para olvidar...

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