domingo, 6 de junio de 2010

No, no, no...


La noche se inundaba con el escurrir de las nubes, todo se notaba más oscuro que lo habitual, las nubes que se sentían cercanas pero, pese a su llanto no eran algo para dedicarle tiempo.

Recibí tu llamada siendo las nueve de la noche, “que dulce voz que tienes” pienso a menudo mientras te escucho, me sentí bien al saber que ya estabas por tomar el carro para regresar.
En mi habitación mirando el techo, pensado en todo lo que haríamos juntos desde el amanecer hasta el anochecer, las bromas que te haría para verte reír, los jugueteos para ver bien hallada nuestra conexión… De tanto pensar cerré los ojos y al abrirlos…

Todo estaba oscuro, escuchaba la sinfonia tormentosa de la noche que alumbraba en parpadeos de luz de relámpago en relámpago. Seguro algún poste de luz voló, pensé. Me levanté un poco preocupado, busqué mi celular a tientas para ver la hora. Antes de poderlo ubicar la luz regreso al edificio, me recosté sobre la cama con los brazos estirados y nuevamente mirando el vacío del techo, no podía conciliar el sueño así que prendí al acompañante de imágenes. Cambiando y cambiando de canales y no hay nada interesante hasta que llegue a ver un autobús que se había volcado, con los bomberos atendiendo y algunas ambulancias esperando…

Mi sinapsis fue lenta, me fije en la pintura del carro, para confirmar leí bien lo que decía el anuncio del noticiero…
¡Era tu carro! ¡En el que estabas regresando! Mi cuerpo se congeló en un segundo “No puede ser” me dije, “NO, NO, NO” de un salto llegue a mi casaca y de otro tome mi celular, apagué la televisión jalando su enchufe y rápido tomé las llaves. Mi corazón no dejaba de empujar mi pecho con sus enormes latidos, nunca antes había sentido tan inmenso a mi corazón, sentía que era toda la mitad de mi pecho.

Al instante llegue a la empresa en la que vendrías, pregunte por lo del accidente y solo me dijeron “No se preocupe, todo estará bien” grgrgrgr, confirme la hora y si, era el carro en el que vendrías… Miré el televisor que tenían ahí… “Hay 17 muertos y varios heridos, en momentos se confirmarán los nombres”

Se desquebrajó mi cerebro, no pensaba nada, simplemente no podía… instintivamente busqué donde sentarme y tapando mi rostro dejé fluir todo el miedo… “Todo está perdido” me decía una y otra vez “No puede ser, no…” Mis lágrimas no dejaban de salir y el corazón que seguía incontrolable… “No puede ser” me dije fuerte una ultima vez antes de ver mi celular.
Tenía varias llamadas perdidas tuyas. Al instante te llame y tu celular sonaba apagado…
El día había sido exhausto y con esto aún más…  Ahí yo sentado me quede dormido sin fuerza, la angustia y el miedo de lo perdido, vacío que quebró mi mundo, se inserto a mi pecho, aniquilo mis sentimientos y me dejó sin cerebro...
Al despertar note que me habían tapado con una mantita. Mi vista estaba un poco borrosa, seguro que por casi todo el llanto pasado… me limpié los ojos y te vi delante de mí. Qué está pasando pensé, preguntándome si habría sido solo un sueño ó te vienes a despedir de mí… Te veías tranquila, limpia y sin rasguño alguno, te acercaste a mí y me dijiste “Perdí el carro y tome otro”…

Fuente de imagen: DeviantART-Ayelen

4 comentarios:

  1. Cuantas veces la gente pasa por situaciones similares, al ver todo perdido y luego notar que no lo está...

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  2. Si mira que me tuviste en angustia con ganas de saber cómo terminaría esto…con el alma en los labios y el pecho palpitando es cierto esto ha ocurrido algunas veces tal como lo cuentas otras veces toman el carro y no hay despedida …ni manta que consuele la pérdida o el dolor que devora …buena reflexión y texto…por cierto de dónde eres como usas el termino carro supongo que un país latino …besos

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  3. Casi lo vivi... :( gracias a Dios no estaba todo perdido... triste por los otros 17 :(
    Saludos!!
    Muy real ;)

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  4. Supones bien :)
    ufff. Las pérdidas repentinas te dejan sin piso :S por días y no se pueden creer algunas partidas...

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