domingo, 22 de agosto de 2010

Un apoyo

-¡Hola Anciano! ¿Cómo has estado?

-jajaja, de tiempos mi amigo. Muy bien, eh estado muy bien. Le respondió el anciano a su amigo que se acercaba a su casa. – Que bueno que vengas a apoyar a esta ciudad, últimamente se está volviendo el centro de intereses…

-Si, pero pronto se podrá defender sola… Lo que más importa es que sus habitantes vayan saliendo de las redes mentales… y cambiar de sintonía.

-jeje, si… para luego continuar con su propia lucha interna… darse cuenta que muchas veces son ellos mismos sus peores enemigos…

Momentos antes el niño se había retirado a su casa a jugar con los pies descalzos sobre la tierra. El joven recién llegado ingresó a la casa del anciano, hablaron por horas tendidas y el día había transcurrido surfeando entre ideas, recuerdos con sus anécdotas y planteamientos a lo que vendría…

De nuevo en la puerta de la casa del anciano, dándose la despedida antes de que el joven ingresase a la ciudad donde se establecería por un tiempo… dijeron, quizás como conclusión o posiblemente como remembranza:

-Si, anteriormente las peleas eran físicas, el dominio era netamente brutal y a la fuerza material, ahora que el planeta entero y sus habitantes han ido avanzando…, el enfrentamiento se ah vuelto mental y el enfrentamiento es más sutil-

-Bueno anciano, me retiro…-
-Muy bien maestro, todo debe salir un éxito porque no estamos solos y es tiempo que se den los siguientes pasos…

Terminando su despedida el joven y viejo maestro se retiro e ingreso a la ciudad donde tendría que realizar diversas labores.


Fuente de Imagen
Vladx - Gosh of freedon



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