viernes, 24 de septiembre de 2010

De diversas partes del mundo



Te busco imperioso en mi desesperación, entre la oscuridad de mi rumbo veo una luz en lo profundo de este ennegrecido ambiente, las imágenes que se muestran una tras otra… yo no me detengo en mi recorrido… sigo pensando en encontrarte, mantengo mis pasos sin descanso, contengo un letargo ante la desesperanza y la empeño por toparme contigo. A mis costados hay tiendas de madera de mercaderes de telas, de comidas y muchas otras cosas que no reconozco.

Mi recorrido desesperado llega hasta un barranco en cuyo fondo hay púas de metal de diversos tamaños. Mi vista se levanta hasta la otra orilla pasando por los cadáveres putrefactos y las aves negras que se posaban a consumirlos. El suelo empieza a retumbar… intento girar, pero sombras pasan rápido por mis costados, mis ojos no logran distinguirlos… Los gritos se empezaron a sentir con toda claridad, la gente empieza a caer al barranco y algunos otros daban saltos sobrenaturales y llegaban hasta la otra orilla que se encontraba a unos 5 a 8 metros de distancia. Mi mente pensó “Estará ella entre los otros” un poco incoherente pero mi idea era el saber si ella estaba entre esa extraña muchedumbre…

La gente que caía no reaccionaba. Yo di un salto ante los empujones que cada vez se hacían más fuertes… empecé a volar sobre el barranco… Mi cuerpo flotaba avanzando como si no tuviera peso alguno,  los gritos se apagaron y las aves desaparecieron… el cielo al que no le había prestado atención, ahora ocupaba todo el espacio y las nubes que tenían tonalidades entre rosas, naranjas adornando su blanco algodón. Solo me elevo, no caigo… sigo y sigo flotando y miro hacia arriba y el cielo nocturno pareciera estar ahí, a las nubes las empiezo a pasar y dejar atrás… miro nuevamente el cielo estrellado y negro,  regreso mi vista a las nubes y solo veo al planeta… Quedé impactado al verlo brillante y pequeño frente a mi…

-…“¡Queremos ayudar!” “¡Queremos ayudar!”… -

Escucho eso de voces provenientes del planeta… Mi curiosidad por saber me hizo buscar con mi vista el punto exacto de donde venían las palabras… “¿Será el mismo planeta que esta expresándose?” pensé.

-…“¡Queremos ayudar!” “¡Queremos ayudar!”… - Nuevamente escuché.

Continúe buscando hasta que pude ver como una persona, vestida como los indios hopis de Norte América, saltaba y se hacia un poco grande en medio de centro América. Las palabras seguían saliendo, no era de uno solo… otro hombrecito salto en Sudamérica, y luego otro y así empezaron a aparecer en varias partes del mundo…

-Al igual que tu, esas son personas que quieren ayudar a la evolución de su civilización y de su planeta.

Escuché eso e inmediatamente desperté… ¿Quién me habría dicho eso? ¿Por qué debía de ver eso? Me quedé pensando en mi cama por un rato antes de echar a andar al día. 


3 comentarios:

  1. Me encanta, siempre quise tener su Libro, lamentablemente nunca fue posible, muy Lindo todo lo que escribes.
    Mucho éxito en todo.

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