sábado, 18 de septiembre de 2010

Permitirme Ocacionalmente


De mis tantos viajes, cercanos y lejanos…, conocerte a ti con tu peculiar acento. Tu piel, la más suave que toqué. Ninguno de los dos era de esa ciudad, a ambos nos notaban por nuestro acento extraño… Tu y tu ciudad, tanto me hablaste de ella que ya está anotado para uno de mis próximos destierros contemplados para encontrar un pase fuera de lo cotidiano o rutinario.

Bebidas y tragos, les hallo el gusto pero no siempre son aceptados. Nosotros cenando y bebiendo aquel trago que tanto te gustaba, liquido etílico que no era de mi total agrado. Te recuerdo ahora… con tu sonrisa picara, con tu mirada analítica con tus piernas cruzadas que molestaban a las mías, te cuerdo… con ese vestido blanco muy elegante…
Te recuerdo con tu acento que me causaba mucha gracia y por momento no me aguantaba la risa, tu contagiada sin saber por qué me reía, con tus preguntas a que se debían estas risas, yo con mis respuestas que desviaban lo verdadero. Besos, tus labios húmedos luego de dejar el vaso me obligaban a no soltarte, exquisito sabor el que me regalabas…

Recuerdo tu perfume, te recuerdo como si fuera ayer pese a los años que llevo lejos de ti desde nuestro encuentro… Te recuerdo ahora que ando degustando tu bebida preferida…

No era de mi gustó el Whisky, pero ahora me agrada recordarte cada vez que siento su aroma y aún mucho más cuando lo bebo viendo tu cuerpo con mis recuerdos. Los recuerdos, las sensaciones a ti son lo que le dan este toque al Whisky, su sabor en si no me agrada, pero basta recordarte con el, como para permitirme tomar uno ocasionalmente.


1 comentario:

  1. Me quedo con esto!!!
    "su sabor en si no me agrada, pero basta recordarte con el, como para permitirme tomar uno ocasionalmente".

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