martes, 6 de diciembre de 2011

Lluvia en tu sonrisa


Qué encandilan tus pasos cuando todo parece andar mal y me llegan a convencer para mirar ahora que todo se ve bien.

Dime cómo haces para que todo siga así… Cómo iluminas en las penumbras de entre las lluvias oscuras. Verte sonriente y no podría ser diferente, en tu alegría todo está bien y… está bien… 

Nada toca en el mismo frio que se sintió… recuerdo cuando aplicaba eso, los días que eran más tranquilos y controlables, donde la contaminación no se adentraba en mi respiración, aquellas usuales veces sin incrustaciones de seres vecinos sangrando mis pensamientos. 

…Te miro en tu conciencia de estar bien y… estoy bien…

La tristeza tal pequeña piedra, sin obstruir el camino, ella… se duerme a tu sana vida, ella… deja de ser más que algo pasajero esporádico del entendimiento.

Sin vacilación tus ojos brillan hoy; cantas y ríes en tu coquetería. La lluvia en su frío te vio feliz hablando aquí, junto a mí…

Tus brazos sueltos recibían lo que venía del cielo, aquí, en la ligera caminata de días impensados, aquí, si, junto a mí…




Qué fantasmas te abrazaron cuando todo parece andar bien, y mirar ahora a la penumbra soltando  sus cantos y lograr tu mecer.

Dime que la alegría aún brota de ti, que ella no  dejó de ser parte de ti… Cómo soltaste las risas por esas penosas caras con muecas fingidas que mal imitan a tus sonrisas.

Tiempo sin verte y él imprimió estragos que a la distancia no me permitió reconocerte, no me permitió saber si en verdad eras tú. 




¡Despierta! Te quise decir al gritar tu nombre casi a tu costado.  ¿Me toca recordarte lo que se olvida en esta cueva transcurso de vida? Sin linterna ni antorcha perdiste tu rumbo y te acurrucaste en ese oscuro espacio, sin querer ver ni avanzar más…

¡Despierta! Dije con susurrar tu nombre y abrazarte.- Pequeña, a caminar se ha dicho, que se acerca esa nube, la que viene con prisa y ganas de mojar. ¡Vamos Pequeña!. 
La sonrisa habitante de mis recuerdos vino a dar su primer saludo y con un correspondido abrazo me dijiste 

¡Vamos!

La alegría escondida en lo recóndito de tu interior salió a danzar en tus ojos, los que brillaban como nunca antes.


¡Vamos, que la lluvia no se nos escape!



sábado, 12 de noviembre de 2011

Desde tu corazón y tu cuerpo


-¿Por qué?- le pregunté totalmente intrigado a mi anciano amigo 
-¿Por qué es que al juntar mis dedos pueden producir efectos en mí?-



La distancia en su mirada hoy algo cansada reflejaba un verde claro, un bizarro celeste y el blanco de las nubes del cielo.

-¿A dónde van todas tus intenciones una vez que las tienes?- me dijo pensativo 
-¿Por qué tienes facultades para obrar, conocer, amar?.

Esperaba una respuesta para satisfacer mis inquietudes, pero, me quedé pensando. “Si mis intenciones me mueven, mis intenciones van a mis actos… van a lo que deseo… y ¿Por qué tengo facultades para obrar, conocer y amar?... ¿Por qué?”.

El cansancio del día se retozaba en su postura algo retraída en esta tarde de cielo marino tropical, sin sus fuegos rojos, con suaves tonalidades azules… y con lejanas y tenues sombras.

-Recordarás a un gran maestro, que en retrato, nos saludaba con su mano extendiendo sus dedos pulgar, índice y medio, retrayendo el anular y meñique; nos mostraba más que un saludo, una bendición que emanaba desde su mismo corazón- Lo escuché recordando los dedos que juntaba.

-Somos la expresión de todo, y cada parte de nuestro cuerpo es una expresión de ese todo, así como también con cada parte expresamos lo que llevamos dentro. En tus manos puedes llevar la expresión de tu corazón; en tu dedo medio está el amor, rosado; en tu dedo índice esta la sabiduría, amarillo; y en tu dedo pulgar esta la fortaleza, azul. Los dedos que juntes crean combinaciones, de ahí que la energía transmutadora, que es violeta; o la energía de armonía, que es la verde, fluyeran por tu cuerpo-

“Cada dedo expresa una facultad”, miré al anciano y le señalé con mi dedo pulgar, el sonrió y me dijo –Aprendes rápido- e hizo lo mismo con su dedo pulgar.

El se levantó reanimado por mi apoyo azul, me dijo que la tarde se había despedido y que debiera volver a mi casa y así fue, regresé feliz de poder apoyar mis acciones e intenciones con mi cuerpo o por el momento, parte de el.


miércoles, 2 de noviembre de 2011

Vente danza conmigo



Todo empezó antes de la ceremonia de clausura, las bromas entre todos y las miradas que siempre tuvimos se plantaban con mayor tenacidad… el éxtasis por la sensación de aprecio, confianza, pasión, desafío, posesión, arrebato… y tantas otras flotando en el aire de nuestro alrededor. 
Extrañamente, después de haber compartido tantas vivencias con la gente del grupo, y posiblemente en mi júbilo, esas miradas las compartí con todas las chicas ahí presentes e irónicamente con ninguna sentía lo que por ti.
Terminaron las palabras de la ceremonia, terminó el brindis de honor y el coctel se acabó. “No me dejes de mirar” te sentí pensar… “Solo a mí, mírame solo a mí” creí era la intensión de tus manos que se abrazaban al mío, “sonríeme solo a mí” me pedía tu sonrisa cuando me veías.

“Tantos días han pasado y tantas horas que compartimos, ¿Ahora recién aflora lo que en intensiones mentales estaban en las tardes de carcajadas?” Pensé

-Recítame lo que leíste ayer, lo que le escribiste a ella- …me decía tu voz… la bien entonada, la suave y tibia que abrazaba mi oír y con ello a todos mis sentidos.

-Ven, bailemos… danza conmigo y no pienses en nada más mi pequeño perdido-

“Volemos juntos un rato” pensé sonriéndote.
“Aléjame de todo” sería la intensión de tu rostro al apegarse a mi pecho.

Nostalgia o alegría, qué es lo que viene en este abrazo suave y apretante.

…Retirar al mundo con una broma y soltarnos de risa…
…Bailamos y bailamos, bromeamos y reímos, poco hablamos… y la noche llego como si las horas fueran segundos.
Salimos todos del lugar. “Te invito a caminar” te dije con posar mi brazo en ti. El rumbo a nuestras casas era similar…

“Danza conmigo” te expresé con tomar tu mano y hacerte girar, con el sonido de los carros pasando y nosotros en la vereda amplia, la noche poco alumbrada y las casas con sus puertas cerradas. “Danza conmigo, que posiblemente esto se vuelva solo un sueño y tenga su despertar con el caer a la realidad, que esto, no podría ser” seguimos riendo y el hostigoso camino imita a las horas, se vuelven escasas y cortas.

El sonido de la puerta de tu casa nos alejó, las luces de tu sala nos iluminaron y tu hermanita que salía saltando para ir a comprar algo… Nos abrazamos fuertemente -Gracias, te quiero mucho- dijiste tiernamente apoyada en mi, -También te quiero pequeña- te dije mirándote a los ojos y acariciando tu mejilla; y el pensamiento de desafío por arriesgar una gran amistad que puede verse perdida en la noche trémula y algo escasa de vida en esa distancia con el paradigma por los planes de vida..


jueves, 27 de octubre de 2011

Por tu miedo a mi, lejos de ti


De las luchas infranqueables me topo con la fatal que mitiga con desdicha al transcurrir de mi vida. Una lucha que esta tan constante y cizañarte que mata la lucidez de mis pensamientos certeros, que mofa la veracidad de mis ojos sollozos con templos dolosos y muy lejanos de ser dadivosos, estancando mi conciencia en la vivienda de una soledad inclemente.

De vasallos te colmas la escolta de tus días; las sirvientas que te cubren a mis ojos que te buscan, de la distancia que aparta la fragancia de tu piel que nunca se podrá tener,… la piel como gracia de luz palpable tan delicada y colmada de pétalos de rosas blancas…

El que fue tu héroe, sin mezquindades ni trabas superfluas, las tan inverosímiles e infaltables reposante en el día oscuro sobre las dunas grises saladas, la furia que emanaba del fuego de los alientos hambrientos, los que dejábamos en los caminos, en los montones dejados para el corroer del tiempo… Fui tu héroe sin intención alguna, soy el que cumplía sus responsabilidades y en esta misión, apoyar a la guardia real. Lejos de ser mi función, romper lo prohibido. 

La tarde angustiada viendo lo venidero.
La tarde desconsolada ante el llanto sabido 
La sangre con sumidero de arena
La sangre brotando al roce de la espada con gargantas
El frío del viento bañando al ambiente
El frio de cuerpos caídos e inclementes

Feroz batalla entablada en minutos, a mitad de nuestro trayecto, sagaz la vista que fijó el objetivo de protección. Miras estremecida  por el resquicio de entre las telas coladas por el  desliz de una espada. Del disturbio caes fuera de tu cubículo, descubierta a los ojos rojos, te visualizan, eres su presa, doloso sus movimientos para su cometido, pero… aquí todo vale. Tu guardia se perdió al cajón del olvido, yo salto por ti y te tomo en mis brazos fijándome solo en salir para estar lo más lejos de aquí.

“¿Por qué este aroma tan suave y dulce existe en momentos tan furiosos como esté?” pensé mientras me movilizaba entre los árboles algo distantes. “Cómo es que se permite deleitar mis sentidos entre las almas muertas”. A una distancia confiable me detengo y te dejo en el piso, miro alrededor y no hayo enemigo, pero, no me puedo confiar, ahora, la vida de la princesa dependía solo de mí.

Los días para llegar al castillo son dos, el crepúsculo se vierte tierno para llamar al sueño. Ella descansa pero ese no es mi lujo, mis ojos atentos observan mi cuerpo no se queja por estar acostumbrado a las penalidades impuestas sin que escoja por voluntad.

Limpio el sangrado de las pequeñas heridas dejadas, marcas que quedarán…  “Hasta en la batalla más suave se puede morir” me dije al recordar otras más arduas; en la confianza se puede hallar a la más fiera aliada, pero también a la más peligrosa alimaña que jala para estrangular de la forma más inesperada.
Empieza el primer día de caminata, la princesa aún asustada se levanta y me haya arrodillado a su mandato. 
Un sonido suave; un canto que sale de palabras habladas.-Tenemos que llegar al castillo- dijiste en forma tímida pero con decisión.

-Princesa, la noche está cayendo- Te dije tranquilo.

-¡No, vayamos!- 

El viento no dejaba de soplar; las ramas de los árboles no dejaban de sonar; la luna, exquisita ella, alumbraba tenue…

...Me levanté luego de la venia afirmativa…

…Luna, la tan variante por sus cómplices, los árboles, avancé los tres primeros pasos y me cayó tu brillo. Los ojos de la princesa se asustaron al ver el pintado por el rojo de los chorros de sangre vertidos en mi, indistinguibles a tus ojos te causaron preocupación, la que hice que no tuvieras porque no deberían de estar, yo no había sufrido herida alguna, solo llevaba el desgaste de la pelea, tu tomaste mi mano con tus manos y me pediste disculpas y soltaste el llanto. Las expresiones de gracias te acomodaron en mi pecho, pero encontraron a un el frio de mis movimientos estáticos, te avergonzaste y regresaste a apoyarte al árbol, arrepentida pediste disculpas nuevamente; extrañada por el mundo, empezaste a decir tu apreciación de la vida y tu incoherencia a mi estilo de vida, al por qué de las peleas, al por qué sacrificar vidas para salvar otras, al por qué disponer mi vida para salvar la de ella.

Te di mis respuestas que fueron tan extensas como la noche interminable rodeada de nuestras palabras; entre palabras cerraste los ojos y dormiste por el tiempo de un parpadeo. 

Truenos con chispazos y sin lluvia, espadas salpicantes de fuegos extraños al chocar alumbraban el lugar, cuerpos quemando con movimientos rápidos… sin voces de personas, solo el chillar del metal… sonidos de dragones que emanaban de ellos, los que peleaban con las bocas cerradas; imágenes de dragones que fueron tomando forma en su entorno a ellos, y un céfiro imponente que la empuja con furia; los sonidos de dragones sonaban en sus odios; un rasguñar como de finas navajas ardientes en su piel; imposible que ella no tuviera miedo, ardiente su garganta al respirar ese rasguñar hasta sus pulmones. Ella con los ojos cerrados se acurrucaba asustada cubriendo sus oídos y ocultando su cabeza…

…Un estruendo retumba la tierra y las sombras se posesionan con la sensación que nada queda… 
…Los pasos pesados sobre el pasto, el arrastrar la espada cortando la tierra…
…Era yo el que sobrevivió a la pelea, al que verías y temerías posiblemente, por el resto de tus días…

…Y yo seguiría en esta vida de guerrero, con armadura verde esmeralda, con los objetivos claros y con la fe de poder cumplir con mi misión de protección, pero lejos de ella…



domingo, 16 de octubre de 2011

Convertida...



-Nos dijeron así- dijiste entre nuestra conversa sobre los puntos en común de las mujeres, los análisis tibios, certeros, sesgados y firmes que soltamos.

-Los hombres nos volvieron así- reafirmaste

Cada cual con sus diferentes defectos, paradigmas y virtudes, tanto hombres como mujeres, todos enmarcados sin querer…

Sentados, escuchando la televisión prendida del lugar, comiendo lo que se nos antojara y a tu afirmación te dije -No, los hombres no fuimos…-

Continuamos conversando e hice referencia a la hija de una compañera de trabajo, la pequeña de apenas cuatro años, en un colegio nuevo recibía su nueva instrucción, y con ellas las nuevas reglas a seguir... su nueva programación… 

-Es importante tener reglas y normas, no te puedes comportar de tal manera, no puedes decir tales cosas y…- (etc, etc) continuaste diciendo llegando a tu forma de ser, involucrando el código entre mujeres, y otras tantas cosas…

-Sí que su mundo es difícil- te comenté - Tantas reglas que tienen que seguir las mujeres, y eso no es todo…- 

Continuamos hablando con las horas mirando y pasando…

-Todas las mujeres estamos locas- 
fue una de tus últimas sentencias.

-Sí, lo sé amiga, lo he comprobado varias veces- y para terminar concluimos riendo al dicho…

…Y CADA UNO CONTROLA A SU LOCA…



lunes, 3 de octubre de 2011

Tu mayor enemigo



…Un nuevo día y al colegio como de costumbre...

Me sentía inusualmente taciturno, lejos de todos…  una señora que caminaba a mi par, me miró, me sonrió y se me acercó. Era la mamá de los amigos de mi hermano, ahora todos trabajan, pero ella sigue como si no pasaran los días.

-Se te nota triste- me dijo un poco seria y continuó – Seguro que es por una chica-

…Inmediatamente mi rostro se torno colorado, me dejo boquiabierto y sin respuesta…  Ella volvió a mirar y antes que dijera algo más, salió mi respuesta -No- de mis labios -No, es que no tengo ganas de ir al colegio-

-Pero tienes que ir, para que puedas ser profesional y desenvolverte bien en la vida- me comentó cuando llegábamos a la esquina. Junto a nosotros se detuvo una señora aún más mayor, con andar lento y con una apariencia de estar ajena a todos y a la vez pidiendo por ayuda. Era momento de cruzar, “Hay que hacer algo” pensé con la intención de ayudarla a cruzar la calle, me quede quieto y la primera señora me jaló de la mano y me dijo -No vayas a llegar tarde al colegio. ¡Apresúrate!- Yo la vi con la intensión de decirle “ayudemos a la señora de nuestro costado”, pero mi silencio reinó… 

Mi mente, las ideas en ella las sentía extrañas, entre confusiones o exclamaciones, pero ahí quedaron. 

Llegamos a la esquina de mi colegio y la señora veedora de mi camino se despidió muy cortes mente, estoy aquí y por entrar por el portón y giro mi vista para mis pasos dados y vuelvo a ver a la señora mayor, nuevamente, a mis ojos, con problemas de cruzar la calle. “Debo entrar, porque si no voy a llegar tarde y me van a castigar” pensé con mi primer paso para pasar el famoso portón que separaba al colegio de la calle, donde en algunas ocasiones nos trepábamos en nuestros juegos en las salidas, donde él observaba a tantos entrando y saliendo, guardando en sus trazos de madera los días de llantos y abrazos con los días nuevos o los días viejos, los nuevos que no querían dejar a sus padres y los de celebraciones por victorias personales en las notas o en los mismos concursos y campeonatos.  

…En mi primer paso se detuvo todo…

“¿Por qué no la ayudo?”  me dije en mi cabeza…  no hice caso y di el segundo paso, y el tercero… me puse en tela de juicio lo que está bien o lo que está mal. Di un paso en contra, intentando regresar, pero sentí que todos me miraban, que estaba mal lo que iba hacer porque llegaría tarde al colegio, sentía las miradas de todos culpándome y en el furtivo mirar al pórtico, había una señora delgada bien al terno, “Si, de seguro también me ha de estar viendo mal” no quise verle a la cara… -Estoy regresando al colegio, estoy regresando- dije suavemente y cabisbajo.

“No te venzas. Ve a ayudar si sientes que es lo correcto” susurró la voz del anciano en mi cabeza.

“¿Solo requería un empujoncito? ¿Afianzarme en mis actos?” pensé luego de haberme movido tan rápido como pude para ayudar a cruzar a esa señora mayor. Me siento alegre por lo que hice… estoy rumbo al pórtico y el silencio con un vacio se apoderaron de mi mente… Recordé las imágenes antes de haber ido a ayudar a la señora mayor; estando ahora alegre, recuerdo los rostros de los que me miraron y nadie me veía mal… 

El pórtico… cerrado… y yo atrás, con todos los que llegaban fuera de hora, esperando…
Pasaron los minutos y entramos en fila para el típico castigo. Miré al profesor auxiliar encargado de las sanciones, miré a todos resignados… y a la distancia la señora que se encontraba bien al terno, la vi bien y no era tan señora, ella con expresión tranquila, algo sonriente se acercó al profesor y dijo:

-Le están esperando en la sala de reuniones, apúrese que el director tiene que salir en unos instantes- 

Él con una regla de madera dándose en la palma de una mano, en son de espera a lo que haría.

-Pero apúrese profesor, que el tiempo apremia- le replico.

Giró hacia nosotros y dijo: -Hoy tendrán la sanción de la buena mano de la profesora, tal vez no la conozcan porque ella es nueva, pero van a aprender que ella sabe como poner en su lugar para disciplinar- tomó la mano de la profesora y en ella colocó la regla de madera, con la que la sentencia de la tardanza se daría, y hecho esto se retiró. Ella en esos momentos se le quedo mirando con una sonrisa…

Ella ahora con el poder del castigo, se acercó a mí,  a lo que pensé “¿Yo voy a ser el primero?, sabía que me tenía a mal desde el pórtico y sin mirarle en ese entonces, ahora… ella sonríe, será que disfruta castigando” me quede pensando viendo sus pasos.

 -Muy bien, hiciste bien en ir a ayudar a esa señora- me dijo dándome unas palmaditas en la espalda, separándome del grupo y diciéndome –Ve a tu clase y sigue progresando- ella volvió a girar hacia todos y les dijo. 

-No es bueno llegar tarde a sus responsabilidades, ahora están en el colegio y es su responsabilidad responder lo mejor posible y así en lo que realicen y en donde estén, siempre háganlo todo bien. Mañana voy a estar aquí con el profesor auxiliar y ustedes estarán en sus clases, porque habrán de llegar temprano, ¿Verdad?-

Todos estaban sorprendidos, eso era totalmente inusual en mi colegio, ahí todos los profesores castigaban, desde el más antiguo hasta el más nuevo… 

…Nadie se movía, todos quietos…

-Chicos, sean responsables con sus clases, vayan a ellas- y todos corrieron sonriendo, aún sin quitarse la sorpresa..., me rebasaron y giré con ellos, tampoco lo creía… avancé despacio entendiendo el suceso, y las imágenes de cuando estuve en el pórtico regresaron, ella estaba ahí ... sonriendo, pese a que no la vi, ahora sé que estaba sonriendo y no como pensé en primer momento… 

En la entrada, todos estaban pensando en las clases o en que se yo, pero nadie me estaba sancionando, solo yo mismo, solo mi mente… Las palabras del anciano nuevamente sonaron en mi mente diciendo:

…“Uno suele ser su más grande enemigo”…
…”Primero tienes que vencerte a ti mismo”…


Viento de las páginas mezquinas


Todos los días se volvió común verse, el trazo de sus labores conducía a apoyarse en el quebrantable envés de las situaciones que solo tomaba su filo en su gañote y sacar la respuesta de dar lo mejor posible… 

Las horas se volvieron pesadas, induciéndote tocar el piso y con toda tu intensidad luchar por seguir subiendo las gradas en el vertiginoso rondar de los caídos.

¿Qué decisión tomarás a partir de hoy? Al verse sumisa nuevamente en la desesperante decisión… tu angustia en vez de disminuir se transforma en el monstro  que acecha en tus pesadillas de tus soleados días.

Deja pasar el viento de las páginas mezquinas que no te correspondían, decide tu rumbo de lo aprendido a lo sentido, lo que no requieres y te azota como si lo necesitaras…  ¿Aún no sabes que añoras? Y no pienses encontrar lo que requieres en alguien más, todo está en ti y depende de ti.

Las sonrisas perdidas quisieran regresar, se nota en tu rostro, los sacos invisibles que tanto tiempo llevas a cargas, …están de más ahí… vamos, déjalas ya… 


.. Que nada estaba perdido y nada es en vano… 
…Que siempre se puede volver a empezar aunque difícil parezca…
…Que sabes por donde debes ir, ten el valor de arriesgarte…
.Porque está en ti lo que quieres de tu vida.




El suplicio al abrir los ojos y las piedras abrigando con su pesadez te lastiman con el nuevo amanecer,… rumbo sin brechas del día por tanto estar ocupada… rumbo de fines de 
perdidas por no ver otra alternativa…

Deja que todo se vaya, tú has decidido por llegar al futuro con pasos ilusorios más próximos… con reales caminos que vas en círculos y  extraños ruidos imparables de tu turbada mente.

Da ya la vuelta a esa página,.. Deja pasar el viento de las mezquinas que no te corresponden… decide tu rumbo…


Que de las caídas difíciles uno aprende más y se levanta con más ganas…; sigue en ti la decisión.


domingo, 25 de septiembre de 2011

Tañer en madrugadas


El sonido nítido que brindaste para vislumbrar en las noches, tardes y mañanas 
…Al cálido fuego del sentimiento expresado en vivos acordes…
…para deleitar con un suave roce a sus sentidos y apoyar mis dichos…

En tus titubeos tiernos y agresivos te solté y ahí, tu contemplándome, en mis desventuras y lances suelto mi voz y me acompañas, 
…Aunque a veces te cree devaneos en tu conciencia…
…Sigues… aparentemente quieta, 
…sigues agasajando…

…Vario años son los que no te suelto, recuerdas los cambios que tuviste a mis caprichos…

Tú expresas las melodías que en mí viven, Tú sueltas mis alegrías, y pese a nuestro rechazo, puede que soltamos en madrugadas y en sus antagonistas, las tristes armonías que nos visitaron, ellas nos embargaron y nos emborracharon en las aparentes agonías de corazones rotos y nostalgias cimbrias por los re cobijos de los días.

Al vibrar de tus cuerdas, Al resonar de tu caja, Al retozo de tu pinta
Se agradece por ser parte de tu alma el estar acompañando mis travesías.


domingo, 4 de septiembre de 2011

Por su Regreso



Se ríe en silencio,
el sueño canta en su ser,
aún crea sus mundos encendidos en la tenacidad de sus deseos,
…deja a todos sus rumbos seguir…


Camina al regreso,
la luz del viento le empieza a caer,
el destierro interno cae y abrazándose a si mismo ve sus centelleos,
…el niño empieza a crecer…


Mira calmado,
la naturaleza le da a ceder,
su reintegración refleja en el brillo de sus ojos los fuertes fulgúreos ,
…al universo vuelve a conquistar…


Su corazón hace que suelte su sonrisa y viva con su sabiduría de esas sus vidas pasadas y ahora encantando la que en sus pasos palpita.



lunes, 15 de agosto de 2011

Deicidio



…Noche, estoy en mi libertad de tener todo, nada me detiene y el mundo es mío…
La ruta de su travesía lo conduce junto con sus amigos a tomar en esa camioneta totalmente negra, con sus lunas oscuras reflejando como espejos al exterior. Los rostros aprovechan para verse en su incertidumbre de los internos, de la variante de las acciones para el camino del destino.

…Noche, todos están tranquilos en un día festivo, singular vacio de actividades y del sentido pintado de desvarío…
El alcohol entrando por las gargantas trastornadas del éxtasis y otras substancias tragadoras de conciencia, entre el “¡salud!” y la carcajada que rimaba con la música no muy alzada. Nadie se inmuta en sus costados.

…Noche, se aprestan a caminar al lugar que escogieron, las presas féminas que en su imaginación se presentan…
Dejaron la camioneta negra esperando en su lejanía del lugar, caminaron turbios y serios, con el pedante semblante que en sus quijadas altaneras se mostraba, su paso se obstruyo y alguien impide su avance. Su reclamo se muestra y prepotentes amenazas ensañan con su eco en las paredes blancas, Todos miran a los personajes alterados y al de seguridad bien plantado.

…Noche, la extrañeza de las mentes es tan errante como las situaciones que el mundo propicia con la avaricia y sus otras cintas con las que domina…
¿Qué es lo que buscas cuando sonríes? ¿Qué hace tu instante tan lleno que sueltas risas? …y ves que todo está bien… Tu noche se acaba, tus horas de trabajo de guardia toman su fin y es hora de regresar a casa, descansar y esperar al despertar a la mañana.

…Las suplicas que puedan tener en el fin de sus años, cuando tengan que rendir las cuentas de sus actos… En esta noche ven lo que hacen…

…Noche, fiel testigo de los perdidos…
Él sale como es de costumbre del local al que tiene que cuidar, su amigo lo acompaña. Ellos en la carroza de negra muerte avanzan lentamente, acechándolos en sus pasos, los espejos bajan para mostrar las armas que cobrarían la extraña represalia. Las calles inmutadas de la soledad de las horas. Sus pasos fríos no sintieron y cayeron; Unos gritos irrepetibles indicaron su muerte, seis balas fueron las que se insertaron desde la cabeza a los pies del que no tuvo ni tiempo para dar la despedida de las personas que lo esperaban en su casa, de la chica con la que compartía su vida…
Fugaz e impune queda esa herida; parte de las mentes corrompidas, tan desperdiciadas como las mismas vidas que llevan aquellos sonámbulos.

Que la turbidez del mundo no te tome, que tu mente no deje de pensar y no te dejes arrastrar por la sociedad que te puede llegar a inutilizar, aprende a utilizar tu potencial y no hagas caso a la indiferencia, que el mañana depende de lo que hagas ahora.


jueves, 28 de julio de 2011

Enclaustrado



Quisiera creer en las estrellas colocadas a nuestro alrededor por surcar el sin fin del universo al estar contigo; no dejar al frío destierro que amalgama con los corazones rotos y los rotos pálidos rostros de sonámbulos; no dejar a ese frío te arranque de mí lado.

…Camino junto a ti y…
…Quisiera parpadear con la confianza de saber que estarás…

…Te miro y…
…Quisiera no caer ante el miedo de lo fortuito…

…Nos abrazamos y…
…No quisiera ser el matutino bocado del epitafio sombrío de lo acabado…

El nudo que se suelta desatando el viaje incierto del barco a altamar.
Bésame una vez más… que la marejada está en aumento y aunque te veo,… con la lid del miedo naufrago,…, miedo empapado por la esperanza y su fragancia de llegar… a ti, y poderte llevar…

Bésame, devora mi ser en ti; bésame y lleguemos al límite
…No quiero terminar de andar sin ese dulce néctar de la vida que me brindas al estar conmigo… …Las ansias de tenerte, como siempre, me van a controlar…

…Bésame con el cerrar de tus ojos, con tu ternura y bravura que se quedan en mis labios…

Quisiera seguir ahí y pedir más y más de ti…
Que en ti, me he enclaustrado
y poco a poco solo veré tus muros
porque ahí quiero quedarme encerrado.


Pronunciamiento

.
No, no quiero ponerme a analizar las grutas del pasado, no quiero ver en sus oscuras fauces, ni sentir su aire tétrico plasmado de desalentadores gritos roncos y grises anécdotas.

La pública salida de nuestras vidas se diluye en el vaso de cerveza. La sudorosa bebida helada, refrescante para el pesado medio día… Miro a la calle bajo la sombra del recinto, levanto la vista al cielo azul y celeste.

…Los sucesos pasan y por momentos nos vuelven a dar el encuentro…
No, no vuelvan hoy, que en este preciso momento disfruto de mi libertad del olvido; hoy no tengo pesos que cargar; soy el que vigila distraído y tranquilo a los que pasan por abajo.

…Distraído y tranquilo…

“… Soy el que te dejó pasar para que un mañana mejor pudieras vislumbrar. 
Olvidar… eso nunca lo harás, pero haces bien en no ver esas grutas sombrías de negras pesadillas y juntamente son futuras iluminarias deliberadas.

…Más que distraído; tu mente no se encuentra distraída, ella no deja de pensar, tú no dejas de articular el todo.
…Más que tranquilo; sabes que has pasado otra prueba y has aprendido mucho y tu satisfacción te tiene algo exaltado.

Soy Yo, el que te guió en tu constante caminar, el que dictó sus sentencias con tus decisiones diarias, en las que naciste para de pasos o saltos continuar evolucionando.
Soy quien guarda todo en ti, más allá de lo que viste con esos tus ojos, tus manos, tu gusto, tu oído y de aquellos sentidos que aún no se divisó por tu conciencia.

…Si, estás más que distraído y tranquilo… “

La vista voló fuera de mis ojos, imágenes habían recorrido delante de mío y la voz que hablaba como si fuera un sueño, se detuvo. Regresé a ver a los transeúntes. Tantas visiones en vez de dejarme tranquilo, me dejaron preocupado. Más que estos sucesos próximos pasados, vi sucesos de vidas que no sabía que había olvidado…

miércoles, 29 de junio de 2011

Envenenado


Y aquí me tienes cantando por tu danza de lado a lado, de un costado al otro vas revoloteando, dando un salto a mí y tocarme con ese tu beso.

Mi tierna Ada de seductora mirada y cándida sonrisa. Tus manos frágiles no muy delgadas pero si finas, van y recorren mi rostro, esparcen tu usual veneno dejado por tus labios… quedo aturdido y encandilado de tus dulces contactos.

Ondulantes son las imágenes que circundan mi visión, caigo al piso cerca a tus pies. Tú te vas arrodillando, posas tus brazos en mi espalda y tu pecho en mi hombre, tú acaricias mi pelo y siento llegar los sonidos aturdidores, de hecho muy seductores en mis oídos… Ínfimos roces tímidos y furtivos de tus variantes de besos siguen avanzando… mis ojos se cierran… así que… he desfallecido, tu veneno me llega a lo más profundo de mi corazón… muero, con el delicado y nada fútil movimiento de tus dedos desgarrando mi piel; me venciste y solo me queda morir ante el sentir, pero viviré contigo ahora en tus brazos acobijando a este ser expuesto a ti.



Vidrios de Tarde


En un despido de palabras sueltas, extraídas de lo más profundo de mis sentimientos enredados por ti, recónditos los muy inciertos… Te dejo antes de entrar por la puerta que cierra mi vela a ti. Te miro en mi último intento de guardarte en mi memoria y veo tus ojos lloros en tu rostro cabisbajo. La mañana fría llega a la hora de dejarnos ir… el día pesado se vuelve difuso siendo tan breve y tan extenso… Yo solo pienso en ti…

Tropiezo y vuelo ante los perceptibles ojos que sueltan las bromas que se manejan de ida y vuelta; la experiencia me permitió dirigir. El sol quema retándose a hacerlo con mayor ímpetu día tras día…

“¿Habrá rodado alguna lágrima de tus ojos?” pensaba y pensaba esperando llegase la tarde, intentaba concentrarme en el trabajo, lo hacía a ratos y por momentos continuaba surcando en pensamientos… por ti…

…No contábamos con nuestros sentimientos y sus expresiones…

La esperada tarde vino suave y tibia, parecía tan frágil que te percibí en ella, en esta tarde me dirigí a ti, a tu casa de ventanales con el punto blanco luminoso dando a toda la calle por su reflejo…. No te distinguí ahí, detrás de esos vidrios. Llegue y toqué la puerta dos veces como era mi costumbre, escuché tus pasos bajar rápidamente y así abrir apresuradamente…

-¿Qué te hizo tardar tanto?- preguntaste abrazándome…

“Es el tiempo que suelo demorarme en llegar” pensé apretando tu cuerpo al mío con mis brazos.

…Los detalles observados, se aglomeran y salen como hechos fuertes y no como las pequeñeces reales que fueron, idiosincrasias de cada quien…

…El temor de dar el todo y el perderlo todo…

…Intriga por la falta de confianza…

“¿Cómo es que empezaste a increpar? ¿Cuál fue el último desequilibrio dado por el miedo que te hizo decir tanto desvarío?” tratando de ubicar la frase o palabras que te impulsaran a sacarme de tu casa… Nada tenía sentido, traté y traté de hacerte explicar bien el problema… pero nada… solo decías  -VETE-

Ira desquiciada, vienes y la atrapas, la devoras en ti y le alzas su brazo para tomar sus adornos para lanzármelos… Fallidos intentos que terminaron en romper los ventanales…

Me retiré de tu casa desconcertado… volteando para dar la última mirada a ese vidrio roto… en esta tarde perdida…

Suelto el suspiro, sintiendo lo perdido… y sigo… quiero reaccionar… pero por hoy no deseo intentar entenderte, no es el momento…

-Mi pequeña, ¿Qué es lo que pasó?- te pregunté cuando llamaste a los dos días…

-La tarde sin ti está fría. Lo pienso y lo pienso y no sé si será cierto lo que ella me dijo de ti. No sé qué pensar…-

Te pedí que me contaras pero dijiste que no… Me dirigí a tu casa y te vi ahí, tras tus ventanales, con las luces de tu casa tras de ti, con el sol ocultándose, casi sin verse…

Aquella tú amiga, la que solo vi un par de veces: una cuando me la presentaste y la otra cuando nos acompañó a almorzar porque no quería estar sola. En verdad me sorprende como las emociones pueden hacer actuar de tan mal manera… Entre lo que me contaste que te dijo, fue que la acosaba y todas las implicancias de ello…

Hablamos y todos sus dichos no encajaban por ningún lado, momentos que estaba contigo ella decía que la perseguía. Se aclararon tus ojos y la situación, nos dábamos confianza apretándonos las manos, tratando de jamás soltarnos…

Dichos y dichos, los supuestos y las malas intenciones, extraños pensamientos y costumbres tomadas por la gente… En esos momentos quisiera encontrar un mundo diferente, mucho más consiente…


domingo, 19 de junio de 2011

Me dirá... cada vez mejor

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Te voy tomando cariño con la soledad contando sobre ti sin dar tregua al trabajo u otro tema.

“Espera y todo continuara” entre frases me dice esa… Ahora muestra como se puede ser después de las caídas, es fácil encontrar las respuestas y en verdad se continuará.

“Estas listo”, siempre libre voy a ti como ayer, y cuando vienes sin decir, tú,  con tu libertad, con una canción que endulza los cuatro minutos que se la escucha. Ahora vez que se puede seguir viendo de reojo la fuerza que no se creía tener y se tuvo.

“Ve, yo estoy aquí” me replica soledad complacida al yo ir a ti… ella queda para esperar su siguiente oportunidad para contarme que estará… y cada vez mejor que ese tiempo de ahí, que fue el aquí y que será el de allí… mucho mejor… y lo mostrará cuando me hable a solas apoderándose de mi, y yo recordándolas a ellas, sonreiré y seguiré.


Plasma Sanguíneo... el tiempo

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Caminando en lo que sería la acera de otras calles, aquí, una parte de tierra de la calzada. Rumbo al fin  del poblado, hacia donde vivía el anciano… las casas pasan a nuestro costado, estoy con Alirssi, y el tiempo vuela cual llanero, sin dejar rastro ni pedir consulta para pausar su arrebato de su ilimitado poder.


-¡Llegamos!- Exclamó Alirssi al ponernos frente a la casa del anciano.

“… Algo hay diferente… “ pensé. Salió el anciano muy tranquilo, como era de esperarse de él, con su sonrisa pintando en sus labios y el sol rociándole su luz en todo su rostro; era de tarde y los pajarillos despedían el día cantando.

Alirssi, me jaloneó el brazo varias veces y me dijo sonriente-¡Qué bien se siente estar acá! – Quedé callado observándola. Es cierto, me siento más tranquilo aquí.

-Je je eje- Él sonriendo. El sonido de su risa vino cálidamente. -Pequeños, recuerden que somos creadores de mundos…. Esto está plasmado en nuestro cuerpo y con el podemos controlar hasta el tiempo. Exactamente, aquel que nos aqueja en momentos…-

-¿Controlar el tiempo?- pregunté totalmente extrañado y pensé “¿pero cómo vamos a hacer eso?”

-Sí, y no es solo cuestión de creer… -

El silencio de nuestros labios reflejaban lo contrario al tiberio de nuestros pensamientos. Cada gota de las hojas cayendo al piso en su suave elipsis por atender el cambio de vibración del ambiente. Tierno y cálido se despedía el sol contemplando; toda la naturaleza percibiendo, se mantuvo en calma.

-¿Y cómo se puede hacer?- preguntó Alirssi tambaleando su cintura y sus hombros un poco retraídos, con el rostro tímido mirando al anciano.

 -La sangre es uno de los  cofres que guarda tesoros por descubrir. Todos tenemos un campo magnético en torno nuestro, el plasma sanguíneo produce su expresión y así, el puede afectar a nuestro entorno. Con el plasma sanguíneo cambian la percepción del tiempo. Es un proceso largo para lograr dominarlo y si quieren hacerlo, tienen que empezar con su estilo de vida y continuar con el control interno de su cuerpo….-

Dijo eso y claramente sentí como a partir de él, se doblaba en dos como una hoja de papel a sus costados hacia el centro, siendo él la parte intermedia. Era el tiempo el que se doblaba y se expandía nuevamente como ondas dentro de láminas.

Anonadado e incrédulo por no creer lograrlo, bajé la mirada y solo dije:

-El plasma sanguíneo-

Alirssi, emocionada, entusiasmada y a la vez asustada, me apretó fuerte la mano. Voltié a verla y le sonreí, ella devolvió la sonrisa y me dijo.

-Vamos a lograrlo-


lunes, 13 de junio de 2011

Carta olvidada


Estuve leyendo las viejas letras que te amaban y volaban… cada una de ellas
Sostuve el aliento y sin respiro soñaba sonriente… te veía mientras recordaba
Quise soltar una lágrima de alegría, quise gritar al sentir que eso aún aquí habitaba
Quise que fuera mañana para verte y hablarte de esas cartas que todo un mundo expresaban
De las tantas veces que dijiste que las leíste y en su doblez la vejez enmarcaba
Leí nuevamente las cartas y te sentí como cuando las escribí

La carta olvidada, sin haber sido entregada reflejo lo que pasaba y lo que paso
Con su medio terminar nombró en forma exacta las rutas del laberinto
Con su vida entre palabras nos atrapó como nuestro abrazo al besar
Con sus encuentros, anhelos e intermedios sangrados quiso decir lo que deje desaprovechado
En su ímpetu del embeleso quiso empujar a continuar

 ¡NOOO! -Grito internamente por lo que no pueda pasar, pero-…
… Quiero …
Que aquí
Vuelvas a estar
Quiero aquí volverte a abrazar y volverte a escuchar.


Dejar bajar


Era de tarde y no sé qué pasará, si desde ahora mi mundo vaya a cambiar o si seguirá todo igual…

Te veo pese a los años que no se muestran añejos, te sonrío a tu sonrisa bella princesa de humildes vestimentas, de trajines escuetos y pesares en silencio. Días distintos en el castillo, realidades adversas según dictan estas tierras. Mis ojos no te verán como sirvienta, mis torturas en campos de guerra no rebajan la nobleza de pellejo; la distancia del precario ideario no nos ve en la oscuridad y continuamos entre mantos y nortes rumbo al sur.

Peculiar…, te quiero, pero no nos damos en forma legal; extraño el desearte, sin en verdad hacerlo, ¿Puede más lo que dicta la sociedad o en el fondo se que esto no da a más que de acá?

…Que es lo que te depara el futuro que cuenta con los vaticinios en tus ojos cristalinos, sollozos, esperanzados y devotos del optimismo que vendrá cuando veas cada envés del recorrido elegido…

Cometí el aspaviento de tus días fértiles, y recordamos cuando dijimos los planes propios de cada cual y rechazaban a la vida sin su tiempo mental nuestro dispuesto a la tregua de su llegar… Lo tenías que dejar bajar, en su pequeño desarrollar no iba nunca a ver la luz y hasta aquí su historia en nuestra memoria iba a llegar.

Una luz entre mis sueños apareció rápido y una imagen materna apareció diciéndole “Tus padres decidieron que no vas a nacer” y esa luz en forma de cubo se adentro en mi vientre. Sabía que cargaría con el peso de aniquilar su existencia. Cambié futuros por los pensamientos pasados, siendo más que segundos los que se vieron en el transcurrir del día en que decidí que eso no debía pasar, en el que decidiste que eso no debía pasar.

Extraña edad media. En esta vida me di cuenta que el nivel de conciencia, me da el saber que es lo que está mal, que las decisiones se toman y se debe saber sus antesalas para no confundir, y no dejarse llevar por el soplo del éxtasis carnal…


domingo, 5 de junio de 2011

Ven y sorpréndeme otra vez


-Ven y sorpréndeme otra vez-

Se me vino el impulso de llamarte al ver tu nombre casi impronunciable en tanto revisaba mi celular. Un año transcurrido sin llamarnos…

Me preguntaba si ahora estarías con ese viejito de canas blancas y pansa agraciada con el que creías que todo te iría muy bien… Solo una vez te escuche hablar de él…
-No, llevo mi vida solitaria, no encuentro a la persona indicada- me respondiste cuando te pregunté imprudentemente -¿Ya estas casada?- Yo me escapo del prototipo que esperas, tú tienes el cuerpo que se complementa como ninguno otro al mío, pero escapas a la mujer que espero.

-Hablemos del mundo y lo que nos depara, ¿estas leyendo los libros que te di? … te solté un pequeño silencio y luego un -mmm… eee…-  y un seco – No. “Vamos, no me insistas con eso que lo he leído en varias versiones…” –No ando con mucho tiempo y así desde que nos dejamos de ver…- te comente esquivo.

-Yo creí que nunca más tendrías tiempo- Me dijiste.

Los recuerdos vinieron de paso impidiéndome pensar en que decir, los días que conversábamos, las noches que tienen sus relatos y lunas que sonreían porque éramos la excusa de su venida. Sonrío cuando recuerdo que me decías anciano y paradójicamente me sueltas…

-Niño ven. Ven y sorpréndeme otra vez-

No contengo la risa y terminando con mis carcajadas te digo -Claro, hablemos de mundos perdidos, tierras lejanas y cielos encendidos… cenemos con velas apagadas y música anticuada y naveguemos como solo nosotros sabemos hacerlo entre las almohadas.- conversamos sin darle término al parlotear.

…Y el tiempo equidistando nuestro encuentro, fútil si la señorita responsabilidad no me atacara…

Aquella mujer que se mantiene a mis ojos siempre joven, con el tez de reyna y a la que no creyera me lleva tantos años en edad carnal de diferencia; a la que recuerdo muy bien. Yo, viendo que sigo cargando un maletín de atavíos que lleva su propio itinerario de viajes sin control, y después de haber visto el menor tiempo disponible te digo entre otras cosas. -Te llamo la próxima semana-

Posiblemente solo quise escucharte y saber que tal andabas y quién sabe, pueda que si te vea la próxima semana.


domingo, 29 de mayo de 2011

2da Pieza


“Te das cuenta que tú fuiste la 2da pieza para la mujer perfecta” Pensé al pasar mi rostro por tu mejilla, y en pensamientos “Eres la 2da chica con la que quisiera pasar el resto de mi vida” al tomar tus caderas y apegarlas a las mías… “¡Qué paradójica que es la vida!” exclamo dentro de mí al saber el fin…

En la tarde luego de la mañana transcurrida con los exquisitos segundos cerca a ti, solté el suspiro nostálgico que se refleja en la sensación de añoranza.

Son varios años los que no sentía algo similar, vidas de vidas que transcurrían y pasaban sin producir esto que en mi cabeza y corazón hoy me estrujan y me dictan no seguir la razón… Ni los besos ni desgastes nocturnos del pasado satisfacen… te deseo aquí y ahora…, pero estamos al final del camino.

Dejaré salir otro suspiro con la calle vacía en mí delante, con la brisa de la noche que ni me mira y pasa desapercibida, con tu imagen al costado de ella… la 1era pieza… tan suaves y experimentadas las dos, libres y alegres se complementaban su forma de ser con la mía, mmm sublimes, es como volver a vivir…, pero a pesar de todo ustedes eran tan diferentes…Tú que perdonabas mis pequeños errores recordándome que lo aprendido por otras no vale por sus esquemas, complejos y aglomerados incrustados por la sociedad desde que eran pequeñas, me hiciste volver a mí verdadero pensar, resaltando que lo simple puede ser lo real, a regresar a ver el interior con tan solo respirar,… a no quererte soltar pese a que esto deba acabar. Las contemplo con mi vista al vacío y con las luces de los postes encendiendo, “ya tengo dos perfiles que deseo,… me pregunto si con esto basta para encontrar a la ideal…, bien dicen que mientras más específico en lo que pidas, mejor, porque será más exacto lo que se te da, caso contrario,… seguiré encontrando las siguientes piezas…”, pienso antes de soltar el último suspiro de esta ahora noche… y continuar que faltan cosas por terminar.


domingo, 22 de mayo de 2011

Ni idea


La nostalgia de tus pasados cinco años y el no querer soltarlos sabiendo del daño empecinado atestado desde sus actos y palabras; cinco años que ya terminados, intentaron aniquilar mi intento; me empujaron para de ti alejarme y en mi consideración a no producirte conflictos internos les permití hacerlo… 

Lo sé, olvidé esos “Te quiero”, si, los rápidos sucesos y tus suaves “Te quiero”…,  ¿Por  qué? Cómo es posible que le diera más importancia al caer de las hojas y a la tormenta de arena, sádica y destructora que… en mi desvarío de mis pensamientos llegué a creer que…, mi pronto fin a ti era lo correcto. 

Estaba olvidando mis suaves “te quiero” y todo lo que por ti siento a pesar de los escasos meses cercanos a ti que tengo, ¿Por qué dejar de lado lo que por ti siento? El viento entre arenas, mis pasos hundiéndose y saliendo de entre las dunas y las ganas de seguir… porque… es mejor intentar, intentar y no morir de agonía de ese que pasaría… Las tormentas imperiosas engullen en sus osados juegos a los caminantes, la oscuridad rondándote quitándote la idea de por dónde vas y a donde llegarás. Nos pueden privar de la vista el tiempo que ellos quieran, pero en mi persistencia encontraré la luz y verte tenuemente al comienzo y nítida al final… en la persistencia me quedaré en tu amanecer, en tu sonrisa y en esos “te quiero” que dejaran de ser suaves murmullos casi silenciosos para que se vuelvan estruendosos por ya no poder contenerlos, para que sin cuidado nos comamos a besos y nos bebamos esos nunca nos dejaremos…

En la persistencia decido caminar intuyendo mi rumbo, insisto a continuar y estar ahí, junto a ti… pensar sólo en mí para tenerte a ti, porque sé que tú también pensarás solo en ti para tenerme a mí.


domingo, 8 de mayo de 2011

Entre Extractos y memorias


De la primer carta que te escribí… del salpicado de ideas presentes y venideras de ti y de mi,  después de haber expuesto los principios, tus regresos y llegar a los vaticinios…  dejarte entre párrafos esto:

Nos espera algo sin fronteras,… dame las gotas de amar sin problemas.
De ese de a pocos nos tendrá sin cuidado y por ello andaremos angustiados…
Cuanto tiempo nos mantendremos rezagados intentado cubrir algo que está formado

´Pasar a decirte entre los murmullos escritos lo que voy sintiendo…  para terminar diciéndote “Te dejo esos besos, de aquellos momentos… que mientras se permitan, seguirán siendo.

El tiempo se juega sus últimos momentos en esta proyección, antes de pasar a la siguiente época, antes de los sucesos que truenan sus dedos…

Me buscas y te busco entre el vacio de la gente, sentimos lo que entre picardias pasan las dichas de sonreírte y con el reflejo de nuestros rostros interpretar un suspiro… va el silencioso observador lejano de este plano,… plasmando en su pergamino,… sus escritos  que marcan mi destino… a los que me insta, en desesperación, no cambiar.

Entre tus frases me quedé a la espera de una respuesta que aguardas. Estaré aquí tranquilo y atento,… a la “expectativa”… para volver a ser, para que se continúen escribiendo los hechos de nuestros encuentros…, y para,  deleitar la gracia embriagada a nuestros besos.