domingo, 23 de enero de 2011

A tu Arribo


En las distancias dejamos el hilo que nos mantiene viéndonos en toque breve del tiempo a tus llegadas, de las risas simples y bulliciosas  que soltamos en nuestro sendero, de tus últimas anécdotas incluyendo el acabar del año y lo venidero con tus vacaciones y proyecciones, irónicamente un tiempo mayor para no verte… De tus preocupaciones con tu perrito Siberiano-Alaska… aquel de ojos azules y hablar constante con aullidos y escasos ladridos. 

Cuando sueltas tus locuras imaginativas me haces volar con tigo y reír mientras las prosigo y caminas agarrada de mi brazo.

Cuando eres la de alegría de niña y no contagiarme con ella es imposible, mi sonrisa continua contemplándote con nuestros pasos y en los momentos de nuestros regazos.

Dulce y bella te tornas a las sombras de la habitación, con ese deleite que nos embriaga para no querernos levantarnos para nada. 

Cuando hablas y la facilidad de palabras exactas salen de tu boca y yo solo escuchando fascinado mirando en tus recuerdos.

De esos cuandos que son solo relámpagos soltados en las tormentas de tus venidas hechas costumbres en nuestras vidas, desde los hilos de mis idas hasta las caídas de las gotas dejadas por el paso de las nubes acompañantes a trayectorias sobre el paisaje diurno gris y nocturno frío en tanto el agua se impregnaba a mi pasada.


De la Excursión - Empezando la labor


Regresé a donde se encontraban todos, Alirssi se me acerco y me dijo:
-¿Que te dijo el anciano?-
-El anciano, no, no esta o no lo vi… ¿Lo has visto?-
-Si, estaba ahí parado justo a tu costado, tu cara giro hacia el dos veces… pero después de un rato desapareció…

Transcurrieron unos segundos en que mi mente digería si estaba o no para decirle a Alirssi:
-Me enseño a ver con las piedras. Le dije con mi notoria confundides por la presencia del anciano.
-¡Mira! ¡Alla!. Vamos a esas piedras gigantes, seguro que podrémos ver mucho con ellas…

La verdad es que Alirssi me sorprende, pareciera que todo lo sabe… solo hace falta recordarle un poco para que diga el resto… 
Estuvimos por dar nuestros primeros pasos, pero la maestra grito mientras se levantaba
-¡Chicos, vengan, es hora de irnos!
…Bien oportuna ella…

Están por ser las diez de la mañana y estamos llegando al lugar. Es una planicie sobre un cerro, aquí el viento canta todo el día, se le siente ligero, dulce, como dando un toque fresco y fraterno…

-Muy bien chicos- Dijo la maestra mientras sacaba dos sombrillas armables que llevaba en su bolsote… “Por eso se cansaba tanto” pensé.
-Ayúdenme a armar esto y luego podremos descansar un rato y después… comeremos lo que se ha traído-

Rápido nos dispusimos a ayudarle… terminamos y nos sentamos en la sombra, la única cercana… sombra totalmente necesaria por el día soleado.


Todos nos dispusimos a sentarnos en las cobijantes sombras plantadas al piso, apenas me senté cerré mis ojos y dormí dándome cuenta que el viaje no fue tan simple como creí, en suave frío por las ráfagas del aire, en el templado del sol  que llegaba a pesar de la sombrilla y su sombra.

-Es hora de empezar- Nos dijo el anciano, estábamos Alirssi, yo y cinco de mis compañeros más a los que no pude ver con claridad. –Siempre recuerden protegerse con la energía azul a azul cristal (celeste) - Enseguida vi a todos con una esfera azul alrededor de ellos y recordé lo que me enseñó en otra ocasión entre las calles del centro de la ciudad. –Recuerden que son luz y esencia divina- 

Y así empezamos la labor que nos enseñaría para los siguientes días.



lunes, 17 de enero de 2011

Del Trazado de Niño



Las líneas y los trazos que me guían por ahí en tanto las voy creando, quisiera saber ese sendero que pinta a los extremos, miro su estructura de matices negros y azules, los sigo viendo y su fondo se trastoca para llevarme al sin fin del Universo o al menos eso creo.


Aquellas líneas y trazos se mueven y expanden con su propia vida, se mantienen y están ahí…, existen…, forman parte y son considerados por el todo.


Salgo de ese trance y miro mi lienzo para preguntarme si esa línea amarilla que está a su costado izquierdo también cobrará vida, me pongo a mirarla y sé que si en sus dimensiones tiene sentido y se reflejan aquí con migo, voy a regresar a ese trance pero… me llaman para jugar así que…


¡A jugar!


jueves, 13 de enero de 2011

De la Excursión - Dermóptica


¡¡¡ Que emoción, hoy es el día de excursión!!!

A todo pulmón al despertarme… Solo había que llevar un par de alimentos y agua. Estamos yendo cinco niños y tres niñas, entre ellas, Alirssi, eso me alegra mucho, muy posible más que el hecho de ir a la excursión.

Se empezaba a caminar desde el final de mi calle donde daba el inicio al bosque, estamos todos presentes y la profesora encargada que nos dice que caminaremos 3 horas de ida y 3 de vuelta…

Damos los primeros pasos, todos contentos. Mi corazón golpeando de emoción y doy un pequeño giro para darme cuenta que el anciano se encontraba de pie en su pórtico haciendo la señal de despedida con su mano extendida acompañada de una sonrisa. 

El camino lo pasamos jugando entre todos, fue entretenido, pero dos horas han transcurrido y nos hemos detenido a descansar un rato, sobre todo por la profesora…

Nos detuvimos en un cerro no muy alto, aquí no hay árboles, pero en los cerros de los costados si que los había… me acerqué a uno de ellos por busca de sombra. El lugar me tiene algo intrigado… a espaldas de este árbol hay varias rocas colocadas como muro, parecieran los famosos andenes... 

-¿Quieres saber como fue ese lugar antes?- Escuche la voz del anciano preguntar eso… no me sorprendió, varias veces he escuchado sus palabras aún el no estuviese presente.

-Si, ¿Qué debo hacer?- Le respondí en pensamientos

-Coloca tus manos tocándose los dedos pulgar e índice de cada mano formando un triángulo en el espacio creado con las palmas hacia el exterior, ahora acerca tus manos a tu frente, con el dorso de la mano mirando hacia ti, y con las palmas acércate a la piedra teniendo los ojos cerrados.

Lo hice y apoye mi frente en la piedra con mejor apariencia para hacerlo y de inmediato sentí que me transporté a otro lugar u otro tiempo. No habian árboles a mi alrededor, las piedras estaban mejor colocadas, estos andenes y todo era más vistoso. Levanté mi visión hacia arriba, donde las ultimas partes de tierra y plantas tocaban el sol, el que me cegó pero como por deseo de ver todo, mi vista se fue hasta la sima misma y ahí pude ver en la parte inferior del cerro de alfrente que tenía diferente disposición de andenes, tenía piedras gigantes en un segmento, tenían una cuevita que conducia a una puerta entre esas piedras, una puerta de luz entre la oscuridad sin llegar a afectarla, ahí en ese cerro pude ver que los lugareños con vestimentas algo llamativas hechas a lana de alpaca aparentemente, se fueron acercando a la puerta y según entraban, desaparecían.

Quise acercarme con mi intensión como anteriormente lo hice, pero no pude, en medio camino se detuvo mi intesión al toparse con ser alto de más de 2 metros de vestimentas diferentes a los que bajaban de pelo blanco y tes de joven…

Apenas sentí eso y ver a aquel tipo me sorprendí tanto como para alejar mi frente de aquella piedra que me hablaba con su información de ciertos días de un tiempo pasado.


A tu Arribo - Peque post

Dolor de cabeza antes de dejar su persistencia en mi vida. De aquel miedo de ese tiempo que alejó a mi alma del cuerpo. El mal detrás del velo, escondido y agazapado causando sus estragos.

Punto aparte, hoy distante de sanarme, me entero que regresas por aquí, nuevamente sólo por unos días y posiblemente una de tus últimas llegadas. Mi mente se distrae con tigo muchas veces en el resto del día…
Tus dos últimas arribadas fueron en calandria a las desidias de esos intereses por volver a verte… No tuve ganas de verte…

Pero la antípoda de esa idea a la de ahora. Prefiero no adelantarme a los hechos para así no predisponerme a nada…

domingo, 2 de enero de 2011

Por el siguiente año


Y de la esperanza que viene y se va de la vida que te acoge y embelesa del aquí y del allá para ver el ayer y el mañana. Cómo es que sometiste a la nostalgia para seguir luchando;  Cómo es que dejaste el llanto para plantar sonrisas y lanzados abrazos; A dónde llevaste las lagrimas que regaban tus pasos y ahora estas saltando por los campos, tus campos, tu merodeando con tu danza de todos lados y en todos lados alrededor de todos.

¿Qué estás esperando para este año?, ¿Crees que podrás ser tan fuerte como hasta ahora?, ¿Cómo para no olvidar lo que en verdad importa y por lo que en verdad viniste a este tiempo?. Guerreros y guerreras, años que se pueden considerar de prueba y recuerdo, donde prima tu pensamiento y emoción, donde triunfas al colocar de escudo al sentimiento bañado de ese oro de devoción de la presencia de Dios. No hay nada por lo que sentirse triste si recuerdas tu verdadero porque… Solo se espera lo que tú quieres dar, no se te exige más de lo que estas dispuesto a dar…  y está de más recordarles que el punto de partida es ese sentimiento que yace viviendo en vuestro corazón, que la luz parte de ustedes y se conecta con la de los demás…

Éxitos con sus actividades del presente año y todas sus acciones siempre con alegría y felicidad por el simple hecho de estar viviendo el aquí y ahora.