jueves, 13 de enero de 2011

De la Excursión - Dermóptica


¡¡¡ Que emoción, hoy es el día de excursión!!!

A todo pulmón al despertarme… Solo había que llevar un par de alimentos y agua. Estamos yendo cinco niños y tres niñas, entre ellas, Alirssi, eso me alegra mucho, muy posible más que el hecho de ir a la excursión.

Se empezaba a caminar desde el final de mi calle donde daba el inicio al bosque, estamos todos presentes y la profesora encargada que nos dice que caminaremos 3 horas de ida y 3 de vuelta…

Damos los primeros pasos, todos contentos. Mi corazón golpeando de emoción y doy un pequeño giro para darme cuenta que el anciano se encontraba de pie en su pórtico haciendo la señal de despedida con su mano extendida acompañada de una sonrisa. 

El camino lo pasamos jugando entre todos, fue entretenido, pero dos horas han transcurrido y nos hemos detenido a descansar un rato, sobre todo por la profesora…

Nos detuvimos en un cerro no muy alto, aquí no hay árboles, pero en los cerros de los costados si que los había… me acerqué a uno de ellos por busca de sombra. El lugar me tiene algo intrigado… a espaldas de este árbol hay varias rocas colocadas como muro, parecieran los famosos andenes... 

-¿Quieres saber como fue ese lugar antes?- Escuche la voz del anciano preguntar eso… no me sorprendió, varias veces he escuchado sus palabras aún el no estuviese presente.

-Si, ¿Qué debo hacer?- Le respondí en pensamientos

-Coloca tus manos tocándose los dedos pulgar e índice de cada mano formando un triángulo en el espacio creado con las palmas hacia el exterior, ahora acerca tus manos a tu frente, con el dorso de la mano mirando hacia ti, y con las palmas acércate a la piedra teniendo los ojos cerrados.

Lo hice y apoye mi frente en la piedra con mejor apariencia para hacerlo y de inmediato sentí que me transporté a otro lugar u otro tiempo. No habian árboles a mi alrededor, las piedras estaban mejor colocadas, estos andenes y todo era más vistoso. Levanté mi visión hacia arriba, donde las ultimas partes de tierra y plantas tocaban el sol, el que me cegó pero como por deseo de ver todo, mi vista se fue hasta la sima misma y ahí pude ver en la parte inferior del cerro de alfrente que tenía diferente disposición de andenes, tenía piedras gigantes en un segmento, tenían una cuevita que conducia a una puerta entre esas piedras, una puerta de luz entre la oscuridad sin llegar a afectarla, ahí en ese cerro pude ver que los lugareños con vestimentas algo llamativas hechas a lana de alpaca aparentemente, se fueron acercando a la puerta y según entraban, desaparecían.

Quise acercarme con mi intensión como anteriormente lo hice, pero no pude, en medio camino se detuvo mi intesión al toparse con ser alto de más de 2 metros de vestimentas diferentes a los que bajaban de pelo blanco y tes de joven…

Apenas sentí eso y ver a aquel tipo me sorprendí tanto como para alejar mi frente de aquella piedra que me hablaba con su información de ciertos días de un tiempo pasado.


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