domingo, 22 de mayo de 2011

Ni idea


La nostalgia de tus pasados cinco años y el no querer soltarlos sabiendo del daño empecinado atestado desde sus actos y palabras; cinco años que ya terminados, intentaron aniquilar mi intento; me empujaron para de ti alejarme y en mi consideración a no producirte conflictos internos les permití hacerlo… 

Lo sé, olvidé esos “Te quiero”, si, los rápidos sucesos y tus suaves “Te quiero”…,  ¿Por  qué? Cómo es posible que le diera más importancia al caer de las hojas y a la tormenta de arena, sádica y destructora que… en mi desvarío de mis pensamientos llegué a creer que…, mi pronto fin a ti era lo correcto. 

Estaba olvidando mis suaves “te quiero” y todo lo que por ti siento a pesar de los escasos meses cercanos a ti que tengo, ¿Por qué dejar de lado lo que por ti siento? El viento entre arenas, mis pasos hundiéndose y saliendo de entre las dunas y las ganas de seguir… porque… es mejor intentar, intentar y no morir de agonía de ese que pasaría… Las tormentas imperiosas engullen en sus osados juegos a los caminantes, la oscuridad rondándote quitándote la idea de por dónde vas y a donde llegarás. Nos pueden privar de la vista el tiempo que ellos quieran, pero en mi persistencia encontraré la luz y verte tenuemente al comienzo y nítida al final… en la persistencia me quedaré en tu amanecer, en tu sonrisa y en esos “te quiero” que dejaran de ser suaves murmullos casi silenciosos para que se vuelvan estruendosos por ya no poder contenerlos, para que sin cuidado nos comamos a besos y nos bebamos esos nunca nos dejaremos…

En la persistencia decido caminar intuyendo mi rumbo, insisto a continuar y estar ahí, junto a ti… pensar sólo en mí para tenerte a ti, porque sé que tú también pensarás solo en ti para tenerme a mí.


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