miércoles, 29 de junio de 2011

Envenenado


Y aquí me tienes cantando por tu danza de lado a lado, de un costado al otro vas revoloteando, dando un salto a mí y tocarme con ese tu beso.

Mi tierna Ada de seductora mirada y cándida sonrisa. Tus manos frágiles no muy delgadas pero si finas, van y recorren mi rostro, esparcen tu usual veneno dejado por tus labios… quedo aturdido y encandilado de tus dulces contactos.

Ondulantes son las imágenes que circundan mi visión, caigo al piso cerca a tus pies. Tú te vas arrodillando, posas tus brazos en mi espalda y tu pecho en mi hombre, tú acaricias mi pelo y siento llegar los sonidos aturdidores, de hecho muy seductores en mis oídos… Ínfimos roces tímidos y furtivos de tus variantes de besos siguen avanzando… mis ojos se cierran… así que… he desfallecido, tu veneno me llega a lo más profundo de mi corazón… muero, con el delicado y nada fútil movimiento de tus dedos desgarrando mi piel; me venciste y solo me queda morir ante el sentir, pero viviré contigo ahora en tus brazos acobijando a este ser expuesto a ti.



Vidrios de Tarde


En un despido de palabras sueltas, extraídas de lo más profundo de mis sentimientos enredados por ti, recónditos los muy inciertos… Te dejo antes de entrar por la puerta que cierra mi vela a ti. Te miro en mi último intento de guardarte en mi memoria y veo tus ojos lloros en tu rostro cabisbajo. La mañana fría llega a la hora de dejarnos ir… el día pesado se vuelve difuso siendo tan breve y tan extenso… Yo solo pienso en ti…

Tropiezo y vuelo ante los perceptibles ojos que sueltan las bromas que se manejan de ida y vuelta; la experiencia me permitió dirigir. El sol quema retándose a hacerlo con mayor ímpetu día tras día…

“¿Habrá rodado alguna lágrima de tus ojos?” pensaba y pensaba esperando llegase la tarde, intentaba concentrarme en el trabajo, lo hacía a ratos y por momentos continuaba surcando en pensamientos… por ti…

…No contábamos con nuestros sentimientos y sus expresiones…

La esperada tarde vino suave y tibia, parecía tan frágil que te percibí en ella, en esta tarde me dirigí a ti, a tu casa de ventanales con el punto blanco luminoso dando a toda la calle por su reflejo…. No te distinguí ahí, detrás de esos vidrios. Llegue y toqué la puerta dos veces como era mi costumbre, escuché tus pasos bajar rápidamente y así abrir apresuradamente…

-¿Qué te hizo tardar tanto?- preguntaste abrazándome…

“Es el tiempo que suelo demorarme en llegar” pensé apretando tu cuerpo al mío con mis brazos.

…Los detalles observados, se aglomeran y salen como hechos fuertes y no como las pequeñeces reales que fueron, idiosincrasias de cada quien…

…El temor de dar el todo y el perderlo todo…

…Intriga por la falta de confianza…

“¿Cómo es que empezaste a increpar? ¿Cuál fue el último desequilibrio dado por el miedo que te hizo decir tanto desvarío?” tratando de ubicar la frase o palabras que te impulsaran a sacarme de tu casa… Nada tenía sentido, traté y traté de hacerte explicar bien el problema… pero nada… solo decías  -VETE-

Ira desquiciada, vienes y la atrapas, la devoras en ti y le alzas su brazo para tomar sus adornos para lanzármelos… Fallidos intentos que terminaron en romper los ventanales…

Me retiré de tu casa desconcertado… volteando para dar la última mirada a ese vidrio roto… en esta tarde perdida…

Suelto el suspiro, sintiendo lo perdido… y sigo… quiero reaccionar… pero por hoy no deseo intentar entenderte, no es el momento…

-Mi pequeña, ¿Qué es lo que pasó?- te pregunté cuando llamaste a los dos días…

-La tarde sin ti está fría. Lo pienso y lo pienso y no sé si será cierto lo que ella me dijo de ti. No sé qué pensar…-

Te pedí que me contaras pero dijiste que no… Me dirigí a tu casa y te vi ahí, tras tus ventanales, con las luces de tu casa tras de ti, con el sol ocultándose, casi sin verse…

Aquella tú amiga, la que solo vi un par de veces: una cuando me la presentaste y la otra cuando nos acompañó a almorzar porque no quería estar sola. En verdad me sorprende como las emociones pueden hacer actuar de tan mal manera… Entre lo que me contaste que te dijo, fue que la acosaba y todas las implicancias de ello…

Hablamos y todos sus dichos no encajaban por ningún lado, momentos que estaba contigo ella decía que la perseguía. Se aclararon tus ojos y la situación, nos dábamos confianza apretándonos las manos, tratando de jamás soltarnos…

Dichos y dichos, los supuestos y las malas intenciones, extraños pensamientos y costumbres tomadas por la gente… En esos momentos quisiera encontrar un mundo diferente, mucho más consiente…


domingo, 19 de junio de 2011

Me dirá... cada vez mejor

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Te voy tomando cariño con la soledad contando sobre ti sin dar tregua al trabajo u otro tema.

“Espera y todo continuara” entre frases me dice esa… Ahora muestra como se puede ser después de las caídas, es fácil encontrar las respuestas y en verdad se continuará.

“Estas listo”, siempre libre voy a ti como ayer, y cuando vienes sin decir, tú,  con tu libertad, con una canción que endulza los cuatro minutos que se la escucha. Ahora vez que se puede seguir viendo de reojo la fuerza que no se creía tener y se tuvo.

“Ve, yo estoy aquí” me replica soledad complacida al yo ir a ti… ella queda para esperar su siguiente oportunidad para contarme que estará… y cada vez mejor que ese tiempo de ahí, que fue el aquí y que será el de allí… mucho mejor… y lo mostrará cuando me hable a solas apoderándose de mi, y yo recordándolas a ellas, sonreiré y seguiré.


Plasma Sanguíneo... el tiempo

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Caminando en lo que sería la acera de otras calles, aquí, una parte de tierra de la calzada. Rumbo al fin  del poblado, hacia donde vivía el anciano… las casas pasan a nuestro costado, estoy con Alirssi, y el tiempo vuela cual llanero, sin dejar rastro ni pedir consulta para pausar su arrebato de su ilimitado poder.


-¡Llegamos!- Exclamó Alirssi al ponernos frente a la casa del anciano.

“… Algo hay diferente… “ pensé. Salió el anciano muy tranquilo, como era de esperarse de él, con su sonrisa pintando en sus labios y el sol rociándole su luz en todo su rostro; era de tarde y los pajarillos despedían el día cantando.

Alirssi, me jaloneó el brazo varias veces y me dijo sonriente-¡Qué bien se siente estar acá! – Quedé callado observándola. Es cierto, me siento más tranquilo aquí.

-Je je eje- Él sonriendo. El sonido de su risa vino cálidamente. -Pequeños, recuerden que somos creadores de mundos…. Esto está plasmado en nuestro cuerpo y con el podemos controlar hasta el tiempo. Exactamente, aquel que nos aqueja en momentos…-

-¿Controlar el tiempo?- pregunté totalmente extrañado y pensé “¿pero cómo vamos a hacer eso?”

-Sí, y no es solo cuestión de creer… -

El silencio de nuestros labios reflejaban lo contrario al tiberio de nuestros pensamientos. Cada gota de las hojas cayendo al piso en su suave elipsis por atender el cambio de vibración del ambiente. Tierno y cálido se despedía el sol contemplando; toda la naturaleza percibiendo, se mantuvo en calma.

-¿Y cómo se puede hacer?- preguntó Alirssi tambaleando su cintura y sus hombros un poco retraídos, con el rostro tímido mirando al anciano.

 -La sangre es uno de los  cofres que guarda tesoros por descubrir. Todos tenemos un campo magnético en torno nuestro, el plasma sanguíneo produce su expresión y así, el puede afectar a nuestro entorno. Con el plasma sanguíneo cambian la percepción del tiempo. Es un proceso largo para lograr dominarlo y si quieren hacerlo, tienen que empezar con su estilo de vida y continuar con el control interno de su cuerpo….-

Dijo eso y claramente sentí como a partir de él, se doblaba en dos como una hoja de papel a sus costados hacia el centro, siendo él la parte intermedia. Era el tiempo el que se doblaba y se expandía nuevamente como ondas dentro de láminas.

Anonadado e incrédulo por no creer lograrlo, bajé la mirada y solo dije:

-El plasma sanguíneo-

Alirssi, emocionada, entusiasmada y a la vez asustada, me apretó fuerte la mano. Voltié a verla y le sonreí, ella devolvió la sonrisa y me dijo.

-Vamos a lograrlo-


lunes, 13 de junio de 2011

Carta olvidada


Estuve leyendo las viejas letras que te amaban y volaban… cada una de ellas
Sostuve el aliento y sin respiro soñaba sonriente… te veía mientras recordaba
Quise soltar una lágrima de alegría, quise gritar al sentir que eso aún aquí habitaba
Quise que fuera mañana para verte y hablarte de esas cartas que todo un mundo expresaban
De las tantas veces que dijiste que las leíste y en su doblez la vejez enmarcaba
Leí nuevamente las cartas y te sentí como cuando las escribí

La carta olvidada, sin haber sido entregada reflejo lo que pasaba y lo que paso
Con su medio terminar nombró en forma exacta las rutas del laberinto
Con su vida entre palabras nos atrapó como nuestro abrazo al besar
Con sus encuentros, anhelos e intermedios sangrados quiso decir lo que deje desaprovechado
En su ímpetu del embeleso quiso empujar a continuar

 ¡NOOO! -Grito internamente por lo que no pueda pasar, pero-…
… Quiero …
Que aquí
Vuelvas a estar
Quiero aquí volverte a abrazar y volverte a escuchar.


Dejar bajar


Era de tarde y no sé qué pasará, si desde ahora mi mundo vaya a cambiar o si seguirá todo igual…

Te veo pese a los años que no se muestran añejos, te sonrío a tu sonrisa bella princesa de humildes vestimentas, de trajines escuetos y pesares en silencio. Días distintos en el castillo, realidades adversas según dictan estas tierras. Mis ojos no te verán como sirvienta, mis torturas en campos de guerra no rebajan la nobleza de pellejo; la distancia del precario ideario no nos ve en la oscuridad y continuamos entre mantos y nortes rumbo al sur.

Peculiar…, te quiero, pero no nos damos en forma legal; extraño el desearte, sin en verdad hacerlo, ¿Puede más lo que dicta la sociedad o en el fondo se que esto no da a más que de acá?

…Que es lo que te depara el futuro que cuenta con los vaticinios en tus ojos cristalinos, sollozos, esperanzados y devotos del optimismo que vendrá cuando veas cada envés del recorrido elegido…

Cometí el aspaviento de tus días fértiles, y recordamos cuando dijimos los planes propios de cada cual y rechazaban a la vida sin su tiempo mental nuestro dispuesto a la tregua de su llegar… Lo tenías que dejar bajar, en su pequeño desarrollar no iba nunca a ver la luz y hasta aquí su historia en nuestra memoria iba a llegar.

Una luz entre mis sueños apareció rápido y una imagen materna apareció diciéndole “Tus padres decidieron que no vas a nacer” y esa luz en forma de cubo se adentro en mi vientre. Sabía que cargaría con el peso de aniquilar su existencia. Cambié futuros por los pensamientos pasados, siendo más que segundos los que se vieron en el transcurrir del día en que decidí que eso no debía pasar, en el que decidiste que eso no debía pasar.

Extraña edad media. En esta vida me di cuenta que el nivel de conciencia, me da el saber que es lo que está mal, que las decisiones se toman y se debe saber sus antesalas para no confundir, y no dejarse llevar por el soplo del éxtasis carnal…


domingo, 5 de junio de 2011

Ven y sorpréndeme otra vez


-Ven y sorpréndeme otra vez-

Se me vino el impulso de llamarte al ver tu nombre casi impronunciable en tanto revisaba mi celular. Un año transcurrido sin llamarnos…

Me preguntaba si ahora estarías con ese viejito de canas blancas y pansa agraciada con el que creías que todo te iría muy bien… Solo una vez te escuche hablar de él…
-No, llevo mi vida solitaria, no encuentro a la persona indicada- me respondiste cuando te pregunté imprudentemente -¿Ya estas casada?- Yo me escapo del prototipo que esperas, tú tienes el cuerpo que se complementa como ninguno otro al mío, pero escapas a la mujer que espero.

-Hablemos del mundo y lo que nos depara, ¿estas leyendo los libros que te di? … te solté un pequeño silencio y luego un -mmm… eee…-  y un seco – No. “Vamos, no me insistas con eso que lo he leído en varias versiones…” –No ando con mucho tiempo y así desde que nos dejamos de ver…- te comente esquivo.

-Yo creí que nunca más tendrías tiempo- Me dijiste.

Los recuerdos vinieron de paso impidiéndome pensar en que decir, los días que conversábamos, las noches que tienen sus relatos y lunas que sonreían porque éramos la excusa de su venida. Sonrío cuando recuerdo que me decías anciano y paradójicamente me sueltas…

-Niño ven. Ven y sorpréndeme otra vez-

No contengo la risa y terminando con mis carcajadas te digo -Claro, hablemos de mundos perdidos, tierras lejanas y cielos encendidos… cenemos con velas apagadas y música anticuada y naveguemos como solo nosotros sabemos hacerlo entre las almohadas.- conversamos sin darle término al parlotear.

…Y el tiempo equidistando nuestro encuentro, fútil si la señorita responsabilidad no me atacara…

Aquella mujer que se mantiene a mis ojos siempre joven, con el tez de reyna y a la que no creyera me lleva tantos años en edad carnal de diferencia; a la que recuerdo muy bien. Yo, viendo que sigo cargando un maletín de atavíos que lleva su propio itinerario de viajes sin control, y después de haber visto el menor tiempo disponible te digo entre otras cosas. -Te llamo la próxima semana-

Posiblemente solo quise escucharte y saber que tal andabas y quién sabe, pueda que si te vea la próxima semana.