lunes, 28 de mayo de 2012

El silencio hablado en el bosque


Tantas cosas por hacer; el tiempo desvela sus ideas con el fin de sus ímpetus dejados al murmullo de acciones por hacer, de los inconmensurables recuerdos que vienen para resaltar las preocupaciones, de lo tanto que puede afectar las decisiones que tome… demasiado por hacer, demasiado y… tan seco el tiempo mustio se muestra en su escases.

Estoy en el comedor de mi casa, donde suelo realizar mis tareas escolares. Es expreso que estoy aprendiendo y se da el dolar en mi vida con el fin de lograr tener una buena obra, de esta mi vida, entre desbastado y ampliado.

Los gritos que soltaron mis hermanos, problemas que les surgieron por no coordinar bien y ahora sus reprimendas, la voz de mi madre también subida de tono por ayudar e irónicamente como tenaz inquisidora, buscar las causas y sus meollos…

“Déjame tan solo un momento sin el sentido de las palabras que merodean en mi mente y mis oídos; haz que se suelten de las ansias por concretar todo”. Pensaba como si fueran indicaciones a mí mismo.

…Los murmullos e impresiones posesionadas en mi descontrolada mente…

Salí de mi casa con la intención de liberarme de todo, y así husmear con esa misma intensión a la  tranquilidad.

Corrí hacia el bosque con todas mis fuerzas, pasando por esas calles de tierra en las cotidianas tardes que ocupaban mi tiempo fuera del colegio. Mi respiración muy agitada me hizo cerrar mis ojos y apoyarme en uno de los árboles abrazándome en su gran sabiduría dentro de su quietud voluntaria.

Mis ojos seguían viendo el oscuro de mis párpados. Entre el verde de las plantas, con pocas fuerzas, busqué donde recostarme.

-¿También vienes para estar solo?-

Tan Inesperada la voz que de un sopetón abrí los ojos. Ella sonriendo se acercó y se arrodillo a mi costado.

-¡Alirssi!- Exclame ante agradable sorpresa.

-Yo también vengo cuando quiero estar sola. Sabes, aquí encuentro la tranquilidad que no hayo en mi casa, donde… siempre están peleando o gritando– Me dijo algo cabizbaja. Se recostó a mi costado mirando al cielo y cerró los ojos.

-¿Escuchas a los árboles comunicándose? Si prestas atención y escuchas con los ojos cerrados tocando con tus palmas el suelo, los oirás como hablan entre ellos-

Yo me recosté y cerré mis ojos, con mis palmas de mis manos toqué el pasto y la tierra que estaba bajo de ellas. Ciertamente que no oí como hablaban; solo su moverse con el choque de sus ramas y hojas, y sus movimientos conectados a sus troncos y así a sus raíces que respiraban extrañamente con la tierra. Mi mente estaba aún no concebía pero tantas ideas pintaban teorías.

-El silencio es lo que tienes que buscar-

“¡El anciano!” pensé inmediatamente al escuchar su voz, abrí mis ojos, me levante hasta mi torso y lo busqué, pero no estaba,… como era de costumbre… solo pensamientos…

Volví a recostarme y aquí me di cuenta que las ideas presentes en mi casa no estaban. El viento suave y la naturaleza me envolvieron en su paz, mi mente se regocijaba en ella entablando relación con la tranquilidad… poco a poco fui llegando a ese silencio donde las ideas no interrumpían ni creaban debates; Los ruidos externos quedaban ahí, externos, mi mente no los escuchaba; Me sentía fuera de mi, fuera de este lugar…

-Despierta, tenemos que regresar, está anocheciendo- Me dijo Alirssi un poco preocupada por las horas transcurridas, pero sonriendo y con esa alegría que siempre tenía. La miré devolviendo la sonrisa y le dije: -Vamos-  para luego partir corriendo a nuestras casas.


domingo, 20 de mayo de 2012

Luna Morena


Luna morena, de vista ingente apelada a tu exuberante sonrisa que vistes al recibir inesperados presentes.
Ríes en rieles repentinos regados por aires dotados del resplandecer de tu avance. Pequeña y dulce luna morena.

Suspiras y lloras por brisas nostálgicas que traen el aroma de flores marchitas a las que crees dar vida por reflejar la luz del astro que ante ti no se presenta por los conflictos de incandescentes llamaradas  interpretadas por ti como mismas almas por la fuerza en que se expresaban; almas destinadas por el encuentro dado y los obstáculos pasados; almas que nacieron en una sola gestación del universo. 
Miras con anhelo estar con él y que te veas con su luz por todo el día, miras diciendo que son… pero él, se resigna sin dar marcha atrás y tú, sigues en tu nostalgia nocturna, acompañada y vista por tantos similares pero distantes parpadeantes…

Morena, luna de vida cuando olvida; luna morena que alegras los corazones al verte… 
Aparentemente sola a la distancia, fugazmente jubilosa cuando se toca.
Morena de viajes al descuido dejado de los observantes inolvidables en tus ratos presentes y tú, similar no olvidas y convocas al verles y escuchar sus voces, las tierras lejanas por horas próximas de verlas.
…Me pregunto donde irás a parar en la futura oscuridad y en el velo de luz que siempre has de añorar…
…Me pregunto si siempre querrás llegar ahí y volver a intentar ser luz como tu igual…

…Luna Morena…
…sé que, pese a todo seguirás y quizás no puedas ver lo que en tus viajes se te ha de entregar…
…Y que en tu realidad, concibas lo que a muchos pensamientos no se pueda dar…


martes, 15 de mayo de 2012

Relación Universal


En este universo de energía, en sus diferentes estratos, se tiene una conexión con cada ser desde las más pequeñas hasta las gigantescas. En este ámbito de astros gigantes, planetas orbitantes cercanos y distantes, los que mantienen sus lazos con nuestro planeta y con cada uno en diferentes maneras.

En nuestro nacimiento indicamos con cuales tenemos relación y así su influencia sobre nosotros, las estrellas que pocos suelen conocer son las que mayor pueden describirnos y decirnos de dónde venimos y a donde vamos.

La relación y las alineaciones que se dan para darse su saludo cósmico, donde brindan sus energías activadoras a cada ser, los cuales accederán según su percepción, intuición, sensibilidad, etc.
En estas relaciones propias con el universo y con las personas, en nuestra intrínseca sabiduría, debemos ser capaces de activar y buscar siempre elevar nuestra conciencia y nuestro ser.


domingo, 6 de mayo de 2012

Camino individual y colectivo


Miro en este cielo cercano y en él a las nubes en su constante avanzar, tal como si tuvieran vida muestran comportamientos distintos, tan independientes, particulares, propios como también  conjuntos; avanzan en grupo y algunas solitarias… Me recordaron a mí y a mis amigos, con los que a veces voy en grupo y por momentos voy con mi solitario andar. De velocidades distintas, entre rápidas y lentas, de expresiones variadas entre contentas, palomilleras, tranquilas, apáticas e inescrupulosas en sus extensas personalidades… Capas alguna de esas nubes piensa como yo lo hago, capas alguna pueda ser un amigo mío andando con todos o quizás alguna sea yo o ellos en su camino no tan agrupado, pero de seguro que las estoy contagiando o solo interpretando con mi noción actual.

Es extraño sentir a la tarde en su plateada oscuridad acogerme,… y yo aquí…, escondiéndome en el fondo, con esas ramas secas y aparentes de no tener vida, de solo estar ahí congeladas en su intento de atrapar al viento para alcanzar el infinito rumbo circular del cielo. No, creo que estoy siendo insensato, en la próxima primavera todo volverá a ser verde, las ramas estarán cubiertas de verde, las nubes caerán en ríos y yo posiblemente vea solo las tonalidades de azul por el transcurrir el día.

¿y por qué se pone así?, las nubes amigueras avanzan para un fin, las ramas visualmente secas... y… ¿Qué hay de mi? Avanzo solo y en grupo, en forma de juego molesto a mis amigos y ellos responden… Responden al yo empezar, pero igual cuando empiezan ellos.
…El efecto de mis actos…

Avanzamos, nos separamos, crecemos, aprendemos solitarios y juntos tanto en nuestro grupo como en otros… jugamos y reímos, compartimos y continuamos en estos ciclos individuales y colectivos; cada uno aprende lo que debe aprender en su camino, y según va despertando, el grupo hará lo mismo…

Me levanté de la tierra húmeda sin llegar a ser fango ni mucho menos lodo que me ensuciase la ropa y retorné a la ciudad después de este descanso solitario sobre la naturaleza contemplativa.