domingo, 5 de agosto de 2012

Espada Serpenteante


Sol sobre moradas de tierra, moradas de tierra bordeando el bazar, bazar repleto de carpas, carpas con tantas personas diferentes y comunes apartadas de mi grupo y singular vida de viajero.

Estamos en un tiempo de desafíos, los mejores en sempiternos soles interiorizados en el camino, surcando en la tierra para realizar los canales para regadíos futuros que en esquemas mentales y planchas doradas nos comprometeríamos a concretar. Es una edad media de sangrientas tinieblas intenciones. Son años de vida con pasos nómadas; aprendizajes constantes, recuerdos de vidas pasadas un poco obstruidos, intuiciones guiando mi camino, personas de viaje con similares destinos y un enfrentamiento aún en su mayoría físico.



Estoy en años de juventud, voy corriendo por mi cometido con mi algarabía esparcida en tonos cálidos al resto que por mi paso quedan observando ajenos a mis pensamientos y sentimientos, pero con algunos contagiados que me laurean desde su misma esencia, conscientes y partícipes.

Baile blanco bajo sol o luna, guiado por aires desérticos; Líneas claras con sendero consumado en  espiral que recubren mi piel morena. Las telas blancas de mi traje, similares al turbante. Los recuerdos satisfactorios por los logros se dibujaban en mi sonrisa. En esta zona estoy protegido, y esto, por los diversos trabajos realizados anteriormente. Mi última hazaña la realicé con mi espada dorada de serpenteante forma, intimidante e intrigante como serpiente que alza vuelo de tierra a cielo, dorada en su interno y de luz tan brillante cual sol de madrugada a atardecer; tal luz indescifrada por desconocidos quema a los perdidos y sella lo que en luz sea dispuesta. Aquella espada siempre la destiné para acompañarme.

Sigo corriendo y estoy por llegar a mi tienda. Veo el tiempo futuro con anhelo a que llegue, estoy seguro que estaré despierto; las ansias controlan mis movimientos para hacerlos rápidos, mis emociones rebosan y sigo queriendo estar ahí ya; En ese tiempo en el que la luz del plan le dirá terminaste tu labor a los grandes opositores.

Llego a la tienda de telas y enciendo el fuego interno de dimensiones sin tiempo ni espacio. El baúl de mis herramientas recibidas en su mayoría como premio. Espada dorada brillante, has de regresar en aquel tiempo venidero para cumplir nuestra función, la que hoy, en esta etapa, siento culminada por darse la expresión de permiso al fuego negro que cumplirá su deber para relucir el cristal de nuestro interior y mostrar el diamante creado por esta amada tierra.

Los tiempos han de venir, las cosas se han de cumplir y en mi baúl de herramientas de labor, colocó esta mi preciada espada como una de las primeras que regresarían a mi consciente para culminar un proceso.


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