jueves, 25 de octubre de 2012

Fortaleza en donde siembra y cosecha.


...En una moraleja de vida en parpadeo se dejo caer…
...En esas sonrisas ahora derruidas  y trastocadas por los años se vio vencer…
...De rodillas reza las palabras que nunca logro entender…
...En una soledad extenuante sigue ahí, queriendo comprender…

Y su mente en desesperación gritaba clamando por la oportunidad de fundir el pasado y evitar que el fuego lo consuma a cenizas. La vida campaneaba la hora del fin consciente. Sus madrugadas de alegría se desvanecían goteando por sus ojos, sus tardes enmudecidas lo dejaban para quedarse acompañado solo por la ciega noche, y… sin más deseando a los eternos volver…

Las suplicas clamaban de cara al bosque, mis ojos a la distancia lo veían en mi plena sorpresa. Los árboles trataron de consolarlo con el sonar de sus altas ramas con el viento nostálgico merodeando, dando fuerza al zarandeo y silbar palabras de aliento. El cálido atardecer viajó como sus recuerdos, el frío anochecer se acurrucó luego de tomar asiento, y… por qué agonizar si esto se ha de perder…

El anciano en su pórtico sin decir palabras, atento y contemplativo, de pie miraba el sufrir de su amigo y su sentir plasmado de vacío. Me le acerqué y estando a su costado le pregunte muy tímidamente:

-¿Por qué llora el señor?-

Él, un poco pasmado, pero tranquilo, quedó en silencio sin voltear ni atender mi pregunta ni mi presencia. La escasa luz atravesando sus cortinas y ventanas nos iluminaba enfrentando al ocaso.

Quisiste dejar de ver por miedo a tus compromisos y responsabilidades. Tomaste tus alas y las guardaste en cestas que no recuperaste. Viviste al máximo en tu percepción y tus emociones, soltaste devenires por los nuevos que añoraste al deslumbrarte por ellos, de tantos goces fuiste varando en puertos sin paradero preciso, sin rumbo en mente… y ahora estas aquí… con los recuerdos que se te desaparecen y con tu vida que no importará si está o se acaba, porque sin tu consciencia despierta del ayer y ahora no serás más que preocupaciones y lagunas secándose en pleno desierto.

-Aprovecha tu tiempo pequeño amigo, atento a tu alimentación y tus deberes, nunca dejes de ser aprendiz de la vida, nunca pierdas tus ansias por saber más y no dejes que la rutina acabe con lo que eres. Siempre vuela con inteligencia, aprecia lo que tienes y nunca dejes de desarrollarte-

…El incandescente de luz dormía pacíficamente en su interior, el oscuro adversario cubrió su cuerpo tomando el cerebro cual fortaleza ante la guerra, en donde siembra y cosecha lo que en su agonía ahora se muestra…


-El tiempo un gran amigo y compañero, que festejó junto a él… ahora solo le contempla sin emoción alguna, sin remordimiento y en pleno entendimiento de los procesos solo le aprecia satisfactoriamente por las grandes hazañas de la vida en sus sabias ejecuciones de leyes universales- me dijo tranquilamente, en su preocupante serenidad, a mi parecer, al ver a un amigo desfallecer en llanto y en una simulación de sus últimos momentos antes de morir.

-No te preocupes más que por lo que vendrá y nuestro actuar en el actuar del todo. No te preocupes porque está aquí para que le pueda ayudar, pero quien en realidad le ayudará será él mismo y su esfuerzo- Luego del viento intervenir con su coro vegetal, el anciano prosiguió-Las enfermedades son metas para prender al superarlas, muchas veces muy complejas, pero simples en realidad-

Sin darme cuenta, el clamor de aquella persona cesó mientras le escuchaba al anciano.

-Ve a tu casa que es tarde- me dijo dándome unas palmaditas en la espalda como empuje.

…Y me quedo pensando qué enfermedad tendría aquel señor para brotar su agonía con tal furor…


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